ste artículo
está dedicado al pintor y escritor turolense Salvador Gisbert
Jimeno, que nació en Blesa (Teruel) en 1851 y murió
en Teruel en 1912.
Vivió gran parte de la primera parte su vida en Blesa,
donde pintó y dejó varias obras en alguna de las
casas con más personalidad del pueblo, además de
divulgar la historia y leyendas de su pueblo en su obra escrita.
Este destacado artista del período de entre siglos (el
XIX y el XX) es muy poco conocido, incluso en el ámbito
de los especialistas, principalmente porque permaneció
en su tierra, en la provincia de Teruel, en lugar de establecerse
en alguno de los grandes centros culturales españoles o
extranjeros. Nuestro artista fue ilustrador y pintor (realizó
pintura mural, religiosa, histórica, la de "género",
paisaje, retrato). El estudio mencionado en la bibliografía
también destaca a este personaje por su vertiente didáctica
y su defensa en pro del patrimonio artístico y etnológico
turolense. |
Retrato de Salvador Gisbert, h. 1890
Óleo sobre lienzo, 17x5 x 13,5 cm.
Colección particular.
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Biografía sucinta
Como hemos dicho, nació y vivió
su adolescencia y juventud en su localidad natal. En Blesa
se conserva aún la casa familiar
en la que creció y se inició en su dedicación
artística, así como la que él mismo mandó
construir una vez alcanzada su mayoría de edad, situada
en la calle Mayor. En ambas fachadas campea su anagrama -una S
y una G entrelazadas a la manera clásica-, empleado ocasionalmente
como firma en algunas de sus obras; en su casa como siglas de
Salvador Gisbert y en la casa familiar como las siglas de su mentor
Santiago González.
"De sus años de juventud entre las calles de nuestro
pueblo, y sobre todo entre sus gentes, encontró el joven
Salvador los modelos para crear un sinfín de personajes
que se desarrollaron en sus creaciones ulteriores, así
como de sus paisajes y pueblos cercanos. Gisbert volvería
una y otra vez a su pueblo natal, donde concibió algunos
de sus mejores lienzos".
Tuvo la suerte de contar con un padrino, Santiago González y
Pascual, culto y también pintor y escultor, que le inició
en la pintura, sus técnicas y le proveyó de material.
Santiago González nació en Loscos y posteriormente se instaló
en Blesa, donde realizó varias pinturas murales en su casa construida
en 1848.
Los primeros dibujos del Salvador veinteañero se conservan en
sus álbumes de dibujo. Sus primeros trabajos consistieron
en la decoración de la vivienda familiar, que fue completando a
medida que transcurría el tiempo, aun cuando se hallaba instalado
en Teruel. Fue Salvador el que al parecer decoró algunas de
las casas solariegas del lugar. Su formación cultural fue
sólida. En 1876 fue a Madrid para completar su aprendizaje
académico, donde permaneció tres cursos, volviendo a Blesa
durante las vacaciones. Aquí realizó sus primeros encargos
pictóricos junto a Santiago González, para la iglesia y el
convento de la Concepción de Calamocha.
Posteriormente se instaló permanentemente en Teruel, retornando
regularmente a Blesa. Por aquel entonces la pintura no era por sí
misma un medio de vida, a pesar de los encargos regulares de las instituciones
y las iglesias, por lo que trabajaba como delineante al servicio de la
Diputación Provincial de Teruel, en la que medró y desarrolló
una importante tarea, y también ejerció de profesor de dibujo.
En 1891 era miembro de la Junta Provincial de Monumentos Históricos
y Artísticos de Teruel en cuyo cargo solicitó la declaración
de monumentos nacionales para las torres mudéjares de San Martín
y El Salvador. |
Calle de Blesa, h. 1877
Acuarela sobre cartón, 15x12 cm.
Firmado SG, en áng. inf. izqdo.
Colección particular
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A lo largo de su carrera apenas participó en cuatro certámenes
regionales o nacionales de pintura, pero a pesar de serle otorgada
alguna medalla, como la conseguida en 1885 por su lienzo Un
bautizo, que reproducimos más abajo, no le reportaron
atención alguna.
Varios años después de su muerte, acaecida en 1912, recibió
su único homenaje, a su trayectoria, en la llamada Exposición
Artística de Teruel, donde varios artistas aragoneses expusieron
obras propias junto a una antología de la obra de Salvador Gisbert.
De los seis hijos que tuvo en su matrimonio tres continuaron con la
afición artística. Salvador, el más notable,
Antonio, que fue escultor y su hija María de forma más esporádica.
Su labor recopiladora
Pero como muestra de la amplia actividad cultural
desarrollada por Salvador Gisbert basten las muestras siguientes.
Leyendo un libro actual de Agustín Ubieto Arteta, titulado "Leyendas
para una historia paralela del Aragón Medieval"(1),
en busca de leyendas localizadas en Blesa o su entorno, encontré
que varias de ellas estaban extraídas de artículos
que Salvador recopiló y publicó en "Revista
del Turia" o el "Heraldo de Teruel"
a finales del siglo XIX. Algunas de las leyendas eran: "La
reconquista de Villel", "Los Luna y los Urrea, enfrentados",
"La resistencia heroica de Bueña", "Los
amores de Berenguer de Azlor y Aldonza de Entenza", provenientes
de Villel, Zaragoza, Bueña y Montalbán respectivamente.
Y es que su labor escrita está dispersa por diversas revistas
que fueron surgiendo en Teruel en aquellas décadas, como
"El Ateneo", "Miscelánea turolense",
"La Esperanza", además de las mencionadas
en el párrafo anterior, así como otras más.
Sus artículos nos interesan tanto como sus ilustraciones,
porque en su doble faceta de pintor/dibujante y recopilador de
la cultura e historia turolense, escribió artículos
que tocan a Blesa y Teruel muy directamente, al recopilar la historia
turolense y leyendas y tradiciones populares.
De la recopilación histórica nos interesa muy particularmente
su síntesis "Historia del Común de Huesa",
publicada entre 1881 y 1882 en "El Turia"(2),
y reeditada por la Asociación Cultural Castillo de Peñaflor
en 2006.
De sus relatos de leyendas y tradiciones populares, dice Concha Lomba
«que solía emplear personajes que le eran próximos,
casi familiares». Por ella sabemos que el polifacético
Salvador Gisbert recogió la leyenda asociada
a la Cruz del Hituelo en una de sus obras sobre leyendas y cuentos
aragoneses. En el exhaustivo trabajo que sobre Salvador publicó
esta investigadora, cita una de sus muchas colaboraciones. Salvador,
junto a Federico Andrés, publicó un libro titulado "Leyendas
y tradiciones turolenses por... Obra ilustrada con profusión de
grabados originales del Sr. Gisbert y otros dibujantes". Casi
todas las ilustraciones eran de Gisbert, realizadas entre 1899 y 1901,
entre ellas tres para la leyenda titulada "la Cruz del Hituelo"
y dos para "La peña del mudo", que también
está ambientada en Blesa.
Según escribió Concha Lomba, viendo el libro y sus ilustraciones
«La calidad del más de medio centenar de dibujos es notabilísima,
convirtiéndose muchos de ellos en verdaderos cuadros costumbristas
inspirados en una zona geográfica que el autor conocía bien
-Blesa y sus entornos- y en composiciones históricas otros...».
Por otra parte, la investigadora menciona que la calidad de la impresión
era mala y las ilustraciones pequeñas, pese a lo cual no cabe duda
de que ese libro tiene un interés muy alto para recuperar parte
del pasado de Blesa.
De Salvador se conservan más ilustraciones que cuadros, pero el valor
de muchas de ellas trasciende ahora el meramente artístico.
El estado actual del castillo de Peñaflor, en Huesa
del Común, es bastante desolador y lejano al que en algún
momento debió tener. La asociación cultural,
que tiene el mismo nombre que su castillo, buscaba y busca fotos
o ilustraciones antiguas que permitiesen recordar su aspecto,
y las que han hallado hasta ahora son dibujos que Salvador Gisbert
realizó en 1882(3).
Unas palabras para terminar
No puedo extender este artículo para citar la
amplitud de sus actividades culturales, como promotor, defensor
y difusor de la cultura y arte turolense, o colaborador en revistas,
por lo que remito al lector al exhaustivo estudio de Concha Lomba
Serrano y otros especialistas, en el libro apuntado en la bibliografía,
donde puede encontrar gran cantidad de cuadros y bocetos
del pintor.
Sí hemos hallado en el diario "La Crónica",
de 16 de octubre de 1912, la noticia de su muerte dos días
antes.
"Hoy ha sido conducido a la última morada el cadáver
del notable pintor y delineante de la Excma. Diputación
D. Salvador Gisbert.
La conducción ha sido una manifestación de duelo,
viéndose entre la concurrencia personal de todas las clases
sociales, demostración cierta de las muchas simpatías
y admiraciones que gozaba el finado en esta capital, y a las que
se había hecho acreedor por la bondad de su carácter.
A su viuda D.ª María Garzaran, sus hijos Josefina,
Salvador, Santiago, María, Antonio y José María
y demás familia, enviamos nuestro más sentido
pésame." M. Abril. 14/10/1912
No sabemos la causa de su muerte pero estuvo enfermo al final
de sus días, en el mismo diario el día 12 se publicaba
que "se encontraba gravemente enfermo desde hace unos
días", deseando un periodo de mejoría
que finalmente no llegó.
Muchas lagunas existen en este artículo, pero su modesta
pretensión es dar a conocer la figura de este artista y
su relación con su localidad natal, para motivar la curiosidad
del lector y ampliar el conocimiento de nuestro pasado. |
Ilustración de la leyenda
de la cruz del Hituelo
Boceto para "Nocturno", 1880
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