Desde hace meses vemos como la elevada torre campanario de Blesa (Teruel), de 63 metros de altura, está comenzando a ser tomada por diversas plantas. Lo peor es que algunas no son meras hierbas o musgos, sino árboles. Son higueras que poco a poco, y a pesar del escaso sustrato que puede haber entre los ladrillos y los sillares, van creciendo.
Hoy enseñamos las plantas en lo más alto de la torre, en el tercer cuerpo de la torre (la campana está en el segundo), hasta su remate.

Situación de las cuatro plantas que crecen en la cornisa más alta del campanario de Blesa.

Las dos plantas que crecen, hacia abajo, en el alero superior.

Vista desde arriba de las dos primeras plantas.
Eso en cuanto a las plantas. Por encima de ellas se levanta el chapitel de la torre, reconstruido en 1916, tal como conté en la revista El Hocino Nº 52 (agosto 2024).

Tres agujeros en el remate del chapitel, que además está un poco inclinado.
Ya solo quedan dos filas de tejas coloreadas, de aquellos bonitos azulejos con que hicieron todo el chapitel de la torre en 1916. Para la siguiente reforma de la iglesia, a ver si se puede conserva alguna, aunque sea como testimonio museográfico. Las que se quitaron en los años 80 terminaron muchas en la "correa" de la escalera de acceso a la torre. Pero tras colocar hace unos años una nueva escalera, metálica, esa parte de la obra desapareció y con ella las tejas de colores.
Esperemos que las labores de limpieza, consolidación y restauración que están necesitando varios elementos (arcos, chapitel, ventajas, voladizos...) de esta monumental iglesia parroquial, no sufran demasiado tiempo el empuje de unas raíces que han devorado templos enteros y reventado paredes, cuando han crecido demasiado tiempo.
