Los servicios secretos israelís, que no afrontaron la invasión y ataque al concierto y sus colonos en octubre de 2023, ahora han descubierto a un seguidor de Hamás en la basílica del Pilar en Zaragoza.
Se esperan intensos bombardeos sobre el templo en las próximas horas, por parte del ejército Israelí (o del norteamericano, que usará para ello la base aérea de Zaragoza), acompañadas de pedrisco de gran tamaño.
También se esperan cortes de agua prolongados por destrucción de los depósitos de agua de la ciudad, destrucción de los supermercados, para matar de hambre, y las pistas de pádel de la ciudad.
El cerco al individuo de Hamás se irá centrando hasta eliminarlo, aunque para ello tengan que matar, según declaraciones del ultranacionalista de turno, a todos los zaragozanos: "Los mataremos hasta el último, cuando vayan a salir a beber, o salgan a las fiestas del Pilar. No quedará ninguno mientras podamos decir que vive un integrante de Hamás."
Se da la circunstancia de que Benjamín Netanyahu ha vislumbrado a este nuevo integrante de Hamás, cuando ya parece que está terminando de arrasar al pueblo palestino al sur de Israel, y ante el miedo que le ha entrado a finalizar la guerra, aunque sea terminando con todos sus enemigos. No vaya a ser que fuera del estado de guerra, tenga que afrontar los juicios que pendían sobre su cabeza antes del oportuno ataque de Hamás de 2023.
El nuevo dirigente del mundo y mesía$ de la paz, "el Estado-soy-Trump", visitará la zona en cuanto esté en ruinas, para cobrar por la reconstrucción, y convertir Zaragoza en el nuevo Gueto de Varsovia-Trump resort. Natalia Chueca le acompañará a visitar los solares liberados, donde se podrá construir tanto la Nueva-Nueva Romareda, para conciertos y partidos de beisbol como el Trump-arena-club para fornicación con menores de edad.