Parte II. Sindicación azafranera contra el abuso de los mayoristas internacionales
¿A qué precio se pagaba el azafrán antes de los hechos que vamos a relatar? Dejaron constancia en un par de periodos varios diarios:
El escribían desde Alcañiz: "azafrán, libra aragonesa a 40 [pesetas]."
Pasados los meses, en el diario Heraldo de Aragón del , que transmitía una noticia de Moyuela con el precio al que se compraba el azafrán la primavera previa a la que tratamos en el artículo, y aportaba un detalle importante sobre los compradores de esta valorada especia:
"...azafrán, libra aragonesa, 35 pesetas" y "...en azafrán el comisionista en este género del inmediato pueblo de Blesa, ha comprado en esta localidad en la presente semana más de cien libras."
Probablemente el tratante era José Llort Andreu (fallecido en Blesa en junio de 1911 a los 63 años), como figura en los anuarios de 1905 y posteriores, aunque también podría ser algún otro comerciante de la lista donde figuran poco antes los siguientes comerciantes blesinos de azafrán: María Gascón, Tomás Gracia, José Llort, Fabián Nuez, Cirilo Ruiz y Miguel Ruiz (en o 1903); o esos y algún otro que figuran posteriormente ().(1)
Francisco Llort Andreu (posiblemente hermano del establecido en Blesa), era comerciante de azafrán en Monreal del Campo. Esta carta es de 1924, pero consta que ya era comerciante, al menos en 1907.

Cabecera de la correspondencia de un comerciante de azafranes de
Monreal del Campo en 1924, hermano del afincado en Blesa.
Precios que no se recuperaban. El llamamiento a la sindicación de los azafraneros
El siguiente apunte, de Josa (Teruel), se publicó el 2 de febrero de 1905 y pertenece por tanto a la misma cosecha que se malogró en la zona de Huesa-Moyuela-Muniesa (al menos).
Campos y mercados. Josa
Hará un mes se vendieron unas mil libras de azafrán a 25 pesetas y se supone quedan en poder de los cosecheros otras mil libras en espera de vender a mejores precios:
Corderos de leche en la canal, se han vendido a Albalate [del Arzobispo], Blesa y otros pueblos inmediatos algunas partidas, fluctuando los precios desde las 15 a las 21,50 pesetas cada uno.
Vino, se vendieron algunas partidas a una peseta el cántaro, y hoy se pretende vender a 1,25 pesetas pero no se presentan compradores.
En cuanto a los precios, lamentablemente para nuestros agricultores, no recuperarían su nivel, sino que seguirían bajando, volatilizando poco a poco sus ahorros.
Visto el panorama trascribimos a continuación cuatro artículos que analizan los porqués de las alzas y bajadas de precio, del poco control que tenían los agricultores sobre el mercado nacional o internacional. Los dos primeros son previos a esta crisis de precios. Los dos últimos algo posteriores.
¿Y que había estado promoviendo el abogado y agricultor blesino General Forniés Calvo durante años, en que había comenzado a bajar el precio?
Precisamente que los productores de tan preciada especia fueran los administradores y vendedores. Lamentablemente, ni todo el mundo tenía acceso a periódicos u otra prensa, ni muchos sabían todavía leer si fuese el caso, en los comienzos del siglo XX. Publicó en Diario de Avisos de Zaragoza un par de artículos (en noviembre de 1901 y enero de 1902 al respecto, haciendo un análisis.
Si ha habido dinero para la industria azucarera, si lo hay para las minas y el ferrocarril de Utrillas ¿Por qué no librarse de los cuatro o cinco intermediarios que se enseñorean en la provincia de Teruel?
Diario de avisos
EL AZAFRÁN
Es por demás vergonzoso lo que con este rico producto, viene sucediendo en su comarca productora, que casi en su totalidad lo es la provincia de Teruel.
Lo he dicho ya en artículos anteriores y no cejaré en mi empeño hasta conseguir que mis paisanos, echando á un lado su apatía, su indiferencia, y su pereza musulmana, reivindiquen un pan que manos avaras, que ajiotistas extranjeros arrebatan de sus hogares, haciendo estériles sus afanes, inútiles sus trabajos, y de la vida, un continuo y desesperado esfuerzo para llevar penosamente a su boca el mendrugo negro, amasado con angustias.
Di la voz de alarma hace mucho tiempo, antes de la actual cosecha; predije lo que se avecinaba, que era la ruina del mísero cultivador y por desgracia mis vaticinios se han cumplido.
¡El azafrán a 22,50 pesetas libra aragonesa de 350 gramos!
Todo por obra y gracia de tres o cuatro acaparadores sin entrañas, que especulando con nuestra miseria amontonan millones y millones, llevando al pobre cultivador azafranero las migajas que desdeñosamente le arrojan los ajiotistas.
El azafrán que hoy adquieren las casas francesas y alemanas, para la venta en todos los mercados del mundo, les resulta hoy casi de balde.
Adquirido a 22,50 pesetas la libra de 350 gramos, con francos o libras, con el alza de los cambios les viene a resultar a unas 14 pesetas libra, que colocada en Marsella, Orleans o Pithivers, o en Hamburgo, Jürth(*), o en Inglaterra, en las poderosas casas acaparadoras, ellas lo venden para el consumidor a precios sensibles, por las confabulaciones de ajio sin competencia.
Y lo extraño del caso, es que estando Zaragoza tan próxima a la zona productora del azafrán -puesto que el ferrocarril central ha puesto a todo el campo de Monreal en sus supuestos, toda vez que a Calamocha puede hacerse el viaje desde Zaragoza en diez horas- y que habiendo capitales aragoneses sin colocación, no se haya pensando nunca dedicarlos al negocio del azafrán en grande escala.
Minas, saltos de agua, fábricas de luz eléctrica, fábricas de azúcar, todo ello eventual, mucho de inseguro, desconocido, atraen hoy el dinero y las actividades; y lo conocido, lo que se ve lo positivo, como nuestros productos agrícolas, como el azafrán, el aceite, el vino, la ganadería, eso relegado a segundo término olvidado, para que de ello se aprovechen los extraños.
Ahí va un dato, que es por demás elocuente; y que confirma cuanto digo.
En toda la región azafranera, que se extiende desde lo que luego se podrán llamar arrabales de Zaragoza; o sea desde los pueblos de la Puebla de Albortón y Belchite, hasta el mismo Teruel, solo hay cuatro o cinco comisionistas, de otros tantos acaparadores extranjeros, que sin temor á competencias ni estorbos de ningún género, compran el azafrán como les viene en gana.
En Blesa, en Montalbán, en Monreal del Campo y en Calamocha, radican estos nuevos cacicatos, más funestos al país, que todas las plagas de Egipto reunidas.
Estos señores feudales del azafrán; mejor dicho, estos mesnaderos de los feudales extranjeros, son los que con sus noticias, con sus datos, ponen a las casas compradoras en el estado y situación de explotar la miseria del cosechero, quedándoles a ellos una magnífica renta y a las casas que representan, ganancias fabulosas. ¡Y el infeliz labrador, apenas si en este año le llegarán sus utilidades para cubrir los gastos de producción!
Medio seguro de evitar esto es la constitución de una Sociedad anónima que explote un negocio de grandes y seguros rendimientos y en el que nadie ha pensado.
Pero una sociedad en que las acciones sean de poco precio para que puedan alcanzarlas hasta los más pobres de los cultivadores.
¿No se han acordado los aragoneses de que había olvidados algunos millones de carbón soterrados en Utrillas?
¿No adivinaron iniciativas perspicaces el azúcar que encerraban las fértiles y extensas vegas aragonesas?
Para esas empresas sobraron millones y millones y lo que pareció sueño, resultó realidad; y las fábricas surgieron por todas partes; y el milagro de introducir un nuevo cultivo se hizo como por encanto.
Si la empresa fuera difícil y significara el sacrificio de muchos millones yo no lo propondría; pues la idea es fácil y poco arriesgado el empeño.
Con ello se conseguirían dos fines, redimir á esta pobre región de la tiranía extranjera que le empobrece y arruina y guardar para Aragón los millones que hoy se llevan manos extranjeras.
Me dirijo á los hombres de negocios, porque me parece que la idea merece por lo menos la pena de que se estudie.
A la prensa suplico una hospitalidad, que por lo que de patriótica y generosa tiene mi idea, seguramente no ha de negarme.
Y si alguien con más merecimientos que yo la lleva a la Cámara de Comercio, la transforma, la da vida, para mi sería la mayor recompensa el honor de haberla iniciado.
General Forniés.
Propietario, diputado provincial
por Montalbán
(*) Seguramente ese Jürth es Hürth, cerca de Colonia, donde aún radica una empresa alemana que suministra azafrán a diversas industrias.
En el siguiente artículo, continuación del previo, nos resuelve las muchas utilidades que en aquella época tenía el azafrán, muchas más que en la actual, tras la revolución de la química industrial. Y también dónde residían las industrias clientes de este producto, como muestra de que esta información no era de conocimiento exclusivo de los comerciantes intermediarios.
Diario de avisos
El azafrán
A instancias de muchos pobres cosecheros de azafrán, vuelvo hoy á ocuparme del escandaloso ágio de que está siendo objeto predilecto, tan precioso fruto.
Las casas extranjeras siguen explotando el rico filón, alterando todos los días los precios, siempre en baja y comprando necesidades, pues son la ayuda eficacísima de la miseria; van granjeando, y poco á poco, llevándose por unos ochavos los muchos millones de pesetas que vale el azafrán.
¡Y los cosechemos impertérritos! Susurrando y maldiciendo en el café o en la taberna de los comisionistas de los extranjeros y cuando más, alabando mi iniciativa de la creación del Sindicato azafranero; pero de ahí no pasan; mientras las casas acaparadoras van amontonando millones y millones.
¡Esta es nuestra España! La España bizantina, entretenida perpetuamente en sus infantiles juegos, en sus revueltas políticas; mientras los pueblos fuertes, los pueblos que consagran sus esfuerzos, nada más que con una cosa —para nosotros sin sentido— que es resolver el problema de vivir bien, esos se nos llevan por bagatelas lo más saneado de nuestros productos.
El azafrán es tal vez la cosecha que más utilidad líquida deja en España. Y digo esto, porque en su totalidad se exporta al extranjero. Apenas si el consumo nacional emplea un diez por ciento, de lo que se recolecta.
Y desconsuela que un país como esta provincia de Teruel, que podría disfrutar de un bienestar, no alcanzado por muchas de las provincias hermanas, permanezca estacionado y pobre, solo por la explotación ruin de que es objeto.
Recientemente han podido los cosecheros de azafrán aprovechar las enseñanzas de sus coterráneos los productores de azúcar.
Los vinicultores, despertando grandes energías, que en estado latente permanecieron amortiguadas por no decir totalmente muertas; han provocado meetings y asambleas, han solicitado ayuda del gobierno; se están orientando en busca de mercados en todo el mundo donde poder colocar un exceso de producción, ocasionado por una rutina empírica de nuestros inexpertos labradores.
Y los azafraneros que de nada de esto necesitan, por ser buscada su producción, casi única en el mercado universal, dejan que cuatro ó seis casas extranjeras monopolicen el negocio.
Sabido el empleo que al azafrán se le da en el extranjero y conociendo muchos especuladores y cosecheros los puntos principales donde se vende, solo falta llevarlo al punto del consumidor.
El azafrán se le emplea como producto tintórico de primera calidad y se emplea con preferencia en el teñido de sedas, de encajes y de los más ricos y suntuosos terciopelos. Se le emplea también con mucho aprecio en la coloración de quesos y de mantecas, en las pastas para sopa y en la fabricación de infinidad de licores.
En los grandes laboratorios de farmacia, se emplea el azafrán para el compuesto de algunos medicamentos; y en la India y otras comarcas, lo emplean como un desinfectante de grandes resultados.
Las naciones de mayor consumo, son la India, y las repúblicas hispano-americanas, y de éstas merecen especial mención la República Argentina, Chile, y las que fueron nuestras colonias, Cuba y Puerto Rico.
En Europa se consume mucho azafrán, en Francia y Alemania, aunque hay que advertir, que una parte principal del mucho azafrán que estas naciones importan, lo muelen para Inglaterra, Suiza, y Holanda.
Las poblaciones en donde más se solicita son Marsella, Cette, Orleans, Pithiviers, Lions, en la república vecina y en Transfort, Yürht [sic, probablemente Francfort del Meno -Frankfut am Main-, Hürth] y en Alemania.
Suiza y Holanda que son grandes consumidoras por que sus sindicados y queseros y mantequeros lo emplean en grandes cantidades para colorar sus productos.
Hace muy poco tiempo, esto era un secreto para los cosecheros. Preguntar á un comisionista á donde mandaba el azafrán, constituía una ofensa mayor que la de poner en duda su legitimidad.
Hoy se sabe todo; se sabe donde se exporta, y en que se emplea, y esto es ya mucho, en el atraso é ignorancia paradisíaca en que nos encontrábamos.
¿Qué es lo que falta pues para que el negocio resulte?
Formar un sindicato de productores; y si esto no fuera realizable fundar una sociedad anónima por acciones.
Lo primero sería el mayor beneficio para el cultivador, que exportaría su cosecha sin grandes gastos, y percibiría casi íntegro el valor del azafrán, mientras que lo segundo, la Sociedad anónima, solo se exigiría una mayor competencia, mejora en los precios, y sobre todo, que las utilidades quedaran en España.
En Zaragoza hubo en tiempos una casa, de mi intimidad por cierto sus dueños, los Sres. Mercadal, que se dedicaron con algún interés en este negocio, después lo abandonaron por completo.
Hoy que la fiebre de los negocios nos ha invadido, es un caso extraño que en Zaragoza no se haya ideado nada.
La Cámara de Comercio de Zaragoza ¿no podría hacer mucho por su parte?
Manteniendo, como es seguro que mantendrá relaciones mercantiles con las poblaciones francesas antes nombradas; ¿no podía ensayar la venta o comisión de este producto?
Algo y aun mucho tiene que hacer Zaragoza en tal sentido, pues en la extensa zona del azafrán, hay 21 ó 30 pueblos de su provincia que lo cultivan en grande escala.
Yo confío en que la apertura de la línea férrea de Utrillas á Zaragoza ha de influir mucho en este negocio; es más, creo que entonces, esa Sociedad anónima se fundará en Zaragoza; aunque no veo el porqué, no puede realizarse antes.
Las veinte mil familias que hoy viven agobiadas por el extranjero, bendecirían la aparición de dicha Sociedad, y yo que no aspiro á más, que á redimir á esta pobre tierra mía de la miseria que la aniquila, había visto resuelto uno de los ideales más estimables de mi vida.
General Forniés
Propietario. Diputado provincial por Montalbán
Blesa (Teruel) 29 diciembre 1901
Se publica que se pone en marcha el sindicato azafranero
No debieron ser pocos los que leyesen el artículo. Por la natural honra y beneficio que les hurtaban los intermediarios, se publica en la prensa la constitución de un sindicato en Monreal del Campo, en junio de 1902.
Diario de Avisos de Zaragoza, .
RIQUEZA AGRÍCOLA
Sindicato azafranero
Ayer tuvimos el gusto de saludar a nuestro querido amigo D. General Forniés, diputado provincial en Teruel por el partido de Montalbán, quien nos enteró detalladamente de sus gestiones relativas á la constitución del «Sindicato azafranero»
Hombre de extraordinaria actividad y reconocida competencia en materias agrícolas, el Sr. Forniés hace ya tiempos que viene luchando briosamente por una idea tan importante para la producción azafranera como beneficiosa á las comarcas productoras, de las cuales es incansable defensor
Hace ya muchos años que la industria azafranera española, importante fuente de riqueza, comenzó a desviarse de su vida próspera con tanta velocidad que milagrosamente ha sido detenida ya á los bordes del abismo en donde yacen sepultadas las riquezas y medios de vida de comarcas enteras.
La preponderancia que alcanzaron nuestros azafranes, su buena calidad y mejores resultados que de ellos se obtenía, atrajeron la especulación extranjera, cuyos industriales, una vez vista la sencillez é irregularidad con que se llevaba á cabo el tráfico, la falta de protección oficial y por lo tanto las posiciones indefensas en que se movían nuestros productores, comenzaron a imponerles las exigencias de su egoísmo implantando en nuestros mercados la más absurda depreciación como resultado lógico del pernicioso acaparamiento.
Entonces fue cuando el Sr. Forniés levantó bandera de rebelión contra el despótico trust, enemigo común de todas las comarcas azafraneras.
Con tal tenacidad y acierto emprendió la campaña regeneradora y tales estudios se hicieron, y antecedentes y valiosos datos se recopilaron que hoy puede asegurarse el triunfo completo en toda la linea; triunfo al parecer humilde; pero cuya grandeza y consecuencias han repercutido en los mercados extranjeros.
Los productores nacionales se aprestan á la defensa y á la lucha en incomparables condiciones, constitúyense en sindicatos y ya decididos van á disfrutar con la seguridad de la victoria, el preciado producto de su suelo.
Nuestra tierra ha dado el primer paso en esta vía de redención agrícola, exponiendo sus energías y firmando compromisos en la reunión magna que en Monreal del Campo se celebró el día 8 del presente mes [8/9/1902].
Discutidas y aprobadas las bases presentadas por el Sr. Anechina, y previo estudio del articulado propuesto por los Sres. Calvo Muñoz y Mora, que también fué aprobado, quedó constituido un sindicato en el que figuran asociados todos los pueblos de la citada comarca azafranera.
A propuesta del Sr. Abadía, que presidia el acto, aprobóse por unanimidad el proyecto de reglamento y quedó nombrado el siguiente Consejo de Administración.
Don Juan José Romero Bernabeu, presidente; D. Esteban Recio, vicepresidente; vocales, D. Antonio Muñoz. D. Ildefonso Sánchez, D. Miguel Mora, D. Pascual Romero, D. Victoriano Martín, D. Miguel Allueva, D. Antonio Lapayes, don Manuel Cano, D. Antonio Cano, y secretario, D. Cándido Benedicto.
Los señores D. Manuel Badía y D. Miguel Lázaro fueron designados para la Junta ejecutiva de operaciones, y D. Gregorio Anechina fue aclamado como gerente de dicha sociedad para iniciar operaciones, establecer relaciones comerciales con el interior y exterior y proponer reformas y proyectos.
Terminada la asamblea, disolviéronse los congregantes sin la celebración de espléndidos banquetes y sin pronunciarse elocuentes brindis, pero llevando todos la grata impresión de la obra simpática y grande que acababan de realizar.
No perderemos de vista tan importante movimiento agrícola, á cuyos interesados deseamos acierto y constancia para continuar tan regeneradores propósitos.
Vecina de Blesa con la balanza del azafrán
Archivo de fotografía antigua de la Asociación Cultural El Hocino de Blesa.
Otra noticia algo posterior se hacía eco de esta reunión fundacional del sindicato azafranero.
“En Monreal del Campo (Teruel) se ha constituido legalmente y con todas las formalidades debidas, un «Sindicato azafranero», que seguramente ha de beneficiar a los labradores de aquella comarca.
“La preponderancia que hace muchos años alcanzaron los azafranes, su excelente calidad y pingües rendimientos atrajeron la especulación extranjera, cuyos compradores, vista la sencillez e irregularidad con que se efectuaba el tráfico, la falta de protección oficial y la posición indefensa en que se encontraban los cosecheros, comenzaron a imponer exigencias y egoísmos, implantando en el mercado la más absurda depreciación como lógico resultado del pernicioso acaparamiento.
“Al ver ésto, el entusiasta agricultor General Forniés levantó bandera de rebelión contra el despótico trust, enemigo común de todas las comarcas azafraneras, y con tal tenacidad emprendió la campaña regeneradora, que hoy puede asegurarse ya el triunfo completo, cuya grandeza y consecuencias has repercutido hasta en los mercados extranjeros.
“Aragón ha dado el primer paso en esta vía de redirección agrícola, exponiendo sus energías y firmando compromisos en la reunión magna que se celebró recientemente en la población antes citada”.
(El Progreso Agrícola y Pecuario, )
¿Se conserva la documentación o historia de tal sindicato de Monreal? No está su historia en el libro "Historia de Monreal del Campo" del Centro de Estudios del Jiloca (VV.AA. ).
¿Llegó a funcionar el sindicato azafranero como un control eficaz de las compras locales y ventas al extranjero? No lo parece, al menos en todo el ámbito aragonés si recordamos la noticia de Josa de 1905, en que venden azafrán (de la cosecha del año previo) a 25 pesetas. También la noticia de Montalbán de noviembre de 1904 daba a entender que siguen mandando en los precios "los comisionados de casas extranjeras", los intermediarios además de los cambios entre peseta y franco que favorecieron a los extranjeros.
Y por último publicó un amplio escrito General Forniés de noviembre de 1904, en que aún anima a la constitución de un sindicato, por todo lo cual, puede ser que el sindicato que se constituyó en la noticia del 11 de junio de 1902, no alcanzó el potencial que podría.
Quizá el sindicato no prosperase, pero todos estos artículos sobre la necesidad de controlar el mercado en la medida de lo posible, saltándose a los intermediarios o comisionistas de las casa transnacionales, pudieron ser el germen de alguna empresa. En particular de una que se fundó en 1904 en Monreal del Campo, la (Guerrero Muñoz-Dalfó Pagés, que aún hoy existe, comercializando desde Albacete los mejores azafranes; desde 1993 es C.E.A.E, Compañía Exportadora de Azafrán Español, con expertos de la tercera generación familiar.
No será hasta más adelante, en 1914 en Calamocha, donde se funde un Sindicato azafranero, con aspiraciones y contactos, tal y como detallan "Calamocha. La formación histórica de una villa, 1808-1955", (José María de Jaime y Emilio Benedicto, CEJ, 2022, págs. 213-214), que podría ser una gran empresa comarcal pero que, aparentemente se quedó en local. De hecho, se conserva documentación sobre él, puesta al público, y hay muestras tanto de entusiasmo como de desinterés por el sindicato.(2)
Pero, además, el mundo y los mercados no son estáticos, cambian o se adaptan, quizá incluso se hiciera desde Francia contra iniciativas como la previa, que aseguraría una estabilidad de precios del azafrán o al menos incrementarlos. A este respecto aún no sé lo suficiente.
La cuestión azafranera en 1904, según General Forniés. El comercio internacional.
Este análisis real, práctico y pormenorizado, un tesoro sobre la época (que también es válido para la nuestra aún) lo plasmó Forniés en el Diario de Avisos de Zaragoza del 8 y del .
Además, nos muestra que Forniés no fue alguien que se movía solo en el mundo de las ideas o que embarcaba a los demás en proyectos que él no experimentaba. En el siguiente artículo demuestra que realizó un viaje a Francia a vender azafrán del país y así pudo hablar de su experiencia y descubrimientos de primera mano. Tendría Forniés cerca de los 40 años.
La cuestión azafranera
I
Aceptando gustoso al par qué agradecido, la generosa y espontánea invitación que el Diario de Avisos me hace en su editorial del 29 pasado mes, y tratándose de una publicación a la que debo grandes distinciones, tanto más agradecidas por mí, cuanto menores son los merecimientos que puedo alegar a ellas, y sugestionado por el problema azafranero, problema que fue anhelo perenne de toda mi vida, y al que he sacrificado desinteresadamente dinero, trabajos sin cuento y hasta la tranquilidad de una vida independiente y apacible, he de decir algo de lo mucho que puede decirse acerca de la cuestión azafranera.
Pero temo que mis palabras se pierdan, como se perdieron todos mis trabajos realizados para la formación del Sindicato azafranero, en un mar de infamias, de ingratitudes y de miserias.
En un viaje que realicé el año pasado a Marsella, en donde encontré facilidades sumas para el estudio del negocio del azafrán, pude adquirir, entre muchas ilustraciones, el convencimiento de que mientras los cosecheros de azafrán en España, y en especial los cosecheros aragoneses perduren en su estado de pobreza, de ignorancia y de desunión en que hoy se encuentran, la única solución que les queda es la de abandonar un cultivo que no saben explotar racionalmente.
Hablando en la Bolsa de Marsella con uno de los principales negociantes de azafrán, me hizo una confesión, en la que está envuelto el nudo enigmático del negocio.
Decía dicho negociante, que solía comprar de quince a veinte mil kilogramos de azafrán español, al año, y que todo este producto lo compraba en España y en sus provincias de Ciudad Real, Albacete y Cuenca, pero que al reexportarlo a la India y a Argelia lo daba como cosechado en Francia. Esto que para muchos no tiene importancia, es el primer escollo, el mayor mal para el cosechero español. Voy a demostrarlo. Los países que consumen el azafrán, que son todos muy remotos, ignoran la procedencia del azafrán, y la achacan al país exportador. Así que para el indio, para el argelino, para el turco y para los habitantes del Canadá y los de Australia, todos consumidores de azafrán, esta sustancia se cosecha en Francia, en Alemania ó en Inglaterra, que son las naciones que más trafican en el mencionado producto. Así nos arrebatan los mercados y venta directa, y con la venta directa un 30 por 100 de su valor total del azafrán.
Francia recolecta por término medio unos mil quinientos Kilogramos de azafrán en la comarca del Gatinais (departament du Lotre [sic, Loiret]) y sin embargó esta nación lanza al comercio universal unos cien mil kilogramos de azafrán, que distribuye entre Argelia, Túnez, Turquía Asiática y la India.
La misma conducta de Francia, siguen Alemania e Inglaterra que también acaparan grandes cantidades de azafrán. Inglaterra tiene mercados propios en sus colonias, con sumas facilidades para la exportación, fletes y factorías en Bombay, Calcuta, Canadá, Australia, etc, etc. Lo propio que Francia y Alemania.
Además Francia, Inglaterra, Alemania y hasta Suiza, tienen asegurados sus mercados por la forma en que hacen el negocio; forma en la cual es dificilísima la competencia, sino es acaparando casi toda la producción nacional.
Las casas exportadoras francesas y alemanas, y en general todas las extranjeras, exportan el azafrán en unión de seis, ocho y doce artículos más, de fácil y buena venta; y al intercambio toman de las colonias, otras tantos artículos más que traen a Europa (primeras materias, productos exóticos aquí) en inmejorables condiciones, así que las ganancias en el azafrán entran como una décima, a veces vigésima, parte de su negocio total; es no negocio exclusivo sino agregado. Ahora bien, si nosotros los españoles tuviéramos la pretensión de fletar barcos y llevar a Bombay -pongo por caso- un cargamento exclusivo de azafrán, no podríamos soportar una baja maliciosa de los tenedores de azafrán indianos, que tienen magníficas factorías, en las que se venden docenas de productos ingleses, alemanes y franceses. ¿Cómo podría evitarse esto? Solo de una manera. Y es la siguiente. Si en Aragón o en la Mancha se fundara un sindicato azafranero con ocho o diez millones de pesetas, que acaparara el setenta u ochenta por ciento del azafrán español, que investigara a conciencia las necesidades del consumo en las naciones importadoras, que fundara factorías para su mejor colocación, y que al mismo tiempo al azafrán acompañaran otros productos nuestros, como son: los vinos finos andaluces y riojanos, las frutas de las regiones murciana y valenciana, y algunos productos en los cuales pudiéramos aguantar competencia extranjera, y al intercambio pudiéramos traer frutos y primeras materias de aquellos países remotos, entonces sí que estaríamos en el caso de sacudir el yugo de los extranjeros; mientras esto no se haga, no hay que esperar otra cosa que la imposición extranjera, en la servidumbre económica que tenemos que sufrir, per in secula seculorum.
La segunda parte la publicaron al día siguiente, en Diario de Avisos de Zaragoza, del 9 de noviembre de 1904. Incidía en la presentación y secado del azafrán que afectaba a su precio final.
II
Otra de las causas de la depreciación y baratura del azafrán está en la manera sucia y descuidada en que se ofrece el producto á la venta. He tenido la desgracia de comprobarlo, cuando en el extranjero hube de peregrinar con el azafrán de esta serranía. Comprador tuve yo, que con toda la ironía gascona que se gasta allende el Pirineo, se descubrió saludando en mi azafrán a la bandera española, aludiendo al rojo del azafrán y al gualdo ó amarillo de los drogues. Y esto es un mal irremediable. No quieren los cosecheros creer que en el extranjero los productos se quieren limpios.
Lo mejor se vende pronto y carísimo; lo bueno se suele vender pronto y tal vez caro; pero lo malo, cuando se vende, es siempre tarde barato y con daño del vendedor.
La razón que alegan los cosecheros de azafrán, cuando se les reprocha su suciedad, es de que también se vende lo sucio.
Pero no tienen en cuenta que cuando se vende, es cuando hay carestía y se vende siempre mal.
En Francia donde la limpieza y la pulcritud se derrocha en todo, y donde la presentación de las mercancías es refinadísima; no se gasta apenas el azafrán Sierra, precisamente por su suciedad. El azafrán Sierra, no les conviene á los franceses, más que para la mezcla con otras superiores; si estuviera limpio lo aceptarían para mezcla, y para el molido, pero acompañado de drogues, no pueden utilizarlo y emplean para suplirle, los azafranes más inferiores de la Mancha, de riquísimo color y perfectamente limpio.
El color en el azafrán es casi el todo; y por esto precisa tostarlo muy bien, y no mezclar al brin nada que altere su coloración.

En el buen tostado y en la escrupulosa manera de esbrinar no mezclando los drogues, ni los filamentos blancos de la flor, que aquí se llaman capolas, está un 20 por 100 del precio del azafrán.
Yo tengo autoridad y experiencia sobradas para aconsejar estas dos operaciones, porque al pasear mi azafrán por el extranjero tuve ocasión de palpar el desprecio con que los extranjeros miraban mi mercancía, por la razón de los drogues que campeaban en la misma.
Otra de las causas que constituyen la baja del azafrán, radica en la excesiva producción del mismo. En España cultivamos; y, solemos cultivar muchas veces, por la suprema razón del porque si.
Por la suprema razón del porque si y nos sobraba la producción vinícola hace unos años, y hoy no nos sobra por el funestísimo regulador de filoxera; por esta misma suprema razón del porque sí, nos sobran hoy ocho ó diez fábricas de remolacha y no sabiendo como atajar la fiebre azucarera, no han encontrado más medios honrados y lícitos, los productores del dulce forraje que fundar el Trust.
Siguiendo pues esta nefasta corriente del porque si ,y los productores de azafrán han aumentado a tontas y a locas el cultivo de esta planta, sin tener en cuenta, que como cosecha de indigentes ó por lo menos de pobres en su mayoría, no podrán jamás lograr esos monopolios disfrazados, que se llaman trust, no conseguirán tampoco que las altas influencias se interesen en buscarles mercados, sin inspirar su estimación por la razón poderosa de que, ni dan ni darán jamás una miserable plaza de consejero ni otros momios por el estilo.
Como la producción azafranera supera en mucho al consumo, ha tenido que venir forzosamente la baja y no es ello lo peor del caso, sino otras consecuencias naturales al exceso de cultivo.
En primer término, el coste de la recolección se ha triplicado de veinte años á esta parte. Hace ese tiempo una esbrinadora, no ganaba más de 12 pesetas, por toda temporada; y la manutención; hoy no baja de 30 pesetas y la manutención lo ganado por una obrera ú obrero en el mismo tiempo.
Los jornales de plantar el azafrán, hace 20 años, no excedían de 1'25 y la comida; hoy se paga además de la comida, más cara y costosa que en aquella época, 2 y 2'50 pesetas de jornal.
En este año en que se paga la libra de azafrán á 22'50 pesetas, escasamente tendrán los cosecheros rendimiento bastante, con todo el valor de la cosecha para pagar los jornales de la recolección. No baja de 50 pesetas lo que asciende el costo de un jornalero en este año, y lo que se calcula que coge un bracero, no exceda nunca de dos libras de azafrán tostado, que hoy valen 45 pesetas, luego el cosechero perderá, solo en la recolección, 5 pesetas.
Luego, hay que contar los jornales de la plantación, el estiércol, cuidar de que los ratones no se lo coman y otros mil cuidados que exige esta planta.
Faltan además, brazos para un cultivo en que no se puede suplir la mano del hombre, por ninguna máquina, y por esta razón, de día en día, será el cultivo del azafrán, más costoso y menos remunerador.
Mi opinión es harto conocida de millares de cultivadores, á quienes no hace muchos años me dirigí con la intención honradísima de fundar un Sindicato azafranero, que fuera lo que debe ser; productor y comerciante á la vez. Yo tengo para mí, que el comercio solo y asilado, es antieconómico; y que la agricultura asilada y sola, más antieconómica todavía. El agricultor crea, el industrial transforma y el comercio no hace más que encarecer el producto; sin transformar, ni crear riqueza alguna.
Por esto entiendo que todos los agricultores, debían asociarse y llevar al consumidor el fruto honrado de su trabajo. Y los azafraneros no deben ser una excepción.
Por lo que á ellos atañe, y por mi leal consejo, que nada de interesado tiene; no tienen los cosecheros de azafrán más que dos soluciones. O asociarse y constituir un Sindicato ó abandonar un cultivo que lejos de serlos lucrativo, les será de día en día más dispendioso. Y sino optan por uno ú otro; por lo menos reduzcan á la tercera parte la producción del azafrán.
La reducción de la producción azafranera se impone; pues siguiendo su aumento como sigue hace veinte años; el año próximo no tendrá de extraño, que los salarios lleguen á cuarenta pesetas, si las demás cosechas son regulares ó buenas.
Y lo que se impone con mayor necesidad es la formación de Sindicatos, con capital propio y bien dirigidos; como medio de elevar los precios á su justo límite; que en mi entender, seria de 30 á 35 pesetas libra de 350 gramos. Si los cosecheros creen de alguna eficacia mis consejos, pronto estaré á prodigarlos, y entiendan que son el fruto amargo de esperiencias [sic] in anima vili, no lucubraciones fantásticas, como medio de pasar el rato.
General FORNIÉS
Agricultor
Blesa, 4 Noviembre 1904
Posibles cambios en Francia que afectarán al precio pagado por el azafrán cultivado en España
Diario de Avisos de Zaragoza. 27 de marzo de 1905
La exportación del azafrán
Tiene gran interés para nuestra región, la información siguiente que publica la España Económica y Financiera.
«Es Interesante para nosotros, el conocimiento de un proyecto de reforma de Arancel y de concesión de primas que se halla en estudio en la vecina República.
El ministro de Agricultura, intenta hacer aquella y dar estas a los azafraneros de Gatinais(3) y de Valipuze, calculando que la renta de aduanas aumentaría su producto de 400.000 francos, aunque los 100 kilos de azafrán valdrán en vez de 160 francos, 600 francos. [3,75 veces más]
Si el proyecto llegara a convertirse en ley, España perdería 512 millones de francos; valor de 70.000 kilos de azafrán, y también una gran parte del mercado de Alemania y de Rusia, que reciben unos 60.000 kilos por conducto de Francia.
De los 72.805 kilos exportados en 1901, y valorados en 7.270.500 pesetas,(*) 52.630 kg (5.372.400 pesetas) fueron destinados a Francia, según la última estadística.
Conviene recordar, para que se advierta la importancia que tiene una medida de tal índole, que España exporta unos 8,5 millones de pesetas oro en azafrán. Este ingreso de moneda, quedará malogrado para el porvenir, en el caso de que prosperen los planes protectores del Gobierno francés.
De este breve artículo de 1905 se deduce que el kilo de azafrán de 1901 alcanzaba un valor de 99,87 pesetas,↑ (*) que equivaldría a 35 pesetas por libra aragonesa (de 350 gr). También que el 72,3% del azafrán exportado por España lo era a Francia directamente, aunque luego desde esta lo exportaban a su vez, en su inmensa mayoría, como ya adelantaba General Forniés tres años antes.
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Blesinos plantando cebollas de azafrán
Archivo de fotografía antigua de la Asociación Cultural El Hocino de Blesa.
Razones de que el precio del azafrán estuviese tan bajo
Aunque ya se han apuntado algunas razones, vemos aquí un análisis de la época, datado en .
EL AZAFRÁN
Es sabido que la producción de azafrán en las seis provincias que en España se cultiva, la mayoría de los productos pertenecen á la clase trabajadora, los que en pequeñas parcelas van depositando sus esfuerzos durante el año para después recoger el anhelado fruto que les resuelve uno de los más importantes problemas de la vida, tanto por la época en que se recolecta, meses otoñados en que el pobre bracero ve en lontananza la silueta del descarnado invierno con sus hielos y sus nieves, cuanto que, sin tan oportuno alivio a sus apremiantes necesidades, la vida en el suelo en que nacieron haríase poco menos que imposible.
¿Consigue el cultivador del azafrán ver remunerados sus trabajos asiduos con el producto del rico fruto que recolecta?
Desgraciadamente no siempre lo consigue.
Datos que tenemos á la vista y números que hemos hecho, nos hacen saber con certidumbre que cada libra de azafrán (460 gramos) le cuesta al cosechero, de cultivo y recolección, unas 30 pesetas próximamente.
La última cosecha no ha sido tan remuneradora como se esperaba, quizás menor que la cosecha del año anterior, y sin embargo, la mayoría, de los cosecheros que no han podido capear sus necesidades, se han visto obligados á ceder por precios verdaderamente ruinosos para sus intereses.
¿Qué razones ha habido para que los azafranes de la última cosecha no hayan alcanzado los precios á que ss cotizaron la del año anterior?
Los ventas que se hicieron de dicho fruto en los últimos días del pasado mes de Octubre pertenecientes a la cosecha de 1905, fueron de 36 á 40 pesetas, libra de 460 gramos, para las clases Mancha, y de 27 á 30 pesetas, libra de 350 gramos, para las de Aragón.
¿Qué razones hay para que días después se pagasen los azafranes nuevos de 5 á 10 pesetas menos en libra?
Antes de entrar en consideraciones hemos de hacer una aclaración importante hija de un estudio minucioso.
Desde los primeros días de Noviembre de 1904 á igual fecha de 1905, la exportación que de azafrán se hizo al extranjero excedió de 180.000 kilos. Solo para el comercio francés pasó de 70.000 kilos lo mandado.
Todas las casas del exterior hicieron grandes compras, razón por lo que desde primeros de á , el comercio francés nos había consumido un 50 por 100 menos que el año anterior.
¿Cómo se comprende que con grandes existencias en el exterior al empezar la cosecha del año 1905 alcanzasen los azafranes Mancha el precio de 48 á 55 pesetas los 460 gramos y de 37 á 42 pesetas Aragón los 350 gramos y en la última cosecha en que las existencias estaban reducidas y la cosecha aproximadamente la del año anterior hayan sufrido los precios tan importante baja?
Las causas ocasionales de tan injustificada como notable diferencia obedecen, según nuestro sentir, al común acuerdo entre algunos de los acaparadores nacionales y extranjeros que convirtiendo el negocio de azafrán en jugadas de bolsa, hacen que este rico producto oscile en sus precios, según conviene á los intereses de estos bolsistas, que no tienen otro fin que hacer buenos negocios, en perjuicio de los esquilmados intereses del infeliz productor.
No hay razón ni motivo que lo justifique para que hoy se pretenda comprar en la Mancha azafranes superiores y superiores corrientes de 30 á 32 pesetas, y los selectos de 32 a 35 pesetas y en Aragón, Río de 25 á 36 y Sierra, de 23 á 24.
Si nuestros productores tuvieran conocimiento de lo que produce y estuvieran capacitados de la actual situación, verían con claridad que los acaparadores, en general, hacen cuanto pueden por sostener los precios establecidos, lo que demuestra que sus compras no han sido de importancia, pues de tenerla, los precios hubiesen sufrido ya una regular alza, lo que forzosamente ha de suceder. Si los cosecheros persisten en la resistencia iniciada ya, lo que por fortuna para ellos se va generalizando, pues son muy contados los que ceden por precios actuales, será innegable que en plazo breve consiga mejorarlos y entrarán de lleno en la normalidad, ó sea conseguir de 40 á 45 pesetas para los azafranes de la Mancha y de 30 á 34 las clases de Aragón.
Razones poderosas que consideramos al alcance de la generalidad de los cosecheros, que nos hacen creer firmemente lo que exponemos en este articulo y que esperamos tomen en cuenta los interesados.
