Se arruina la cosecha de azafrán (1904)

Indice

En el Aragón agrícola anterior a los años de la emigración masiva se cultivaban diferentes tipos de cosechas: unas servían principalmente a la alimentación de personas y animales y otras eran para la venta. El cultivo más valorado y trabajoso era, desde la Edad Media, el azafrán. A través de una labor intensa y de temporada, se recolectaba en torno a octubre, conseguían un producto valorado y que se conservaba bien. El azafrán constituyó por ello la forma de ahorro de muchas familias en Aragón y en La Mancha, ya que podía ser convertirlo en dinero a largo plazo, en caso de necesidad.

A continuación vamos a contar cómo este producto se vio sujeto a una manipulación de precios abusiva en los años en torno a 1904, cuando además, en la zona azafranera alrededor de la cuenca del río Aguasvivas, en Muniesa-Huesa del Común (norte de Teruel) y Moyuela (sur de la provincia de Zaragoza) se malogró la cosecha al abrirse las flores muy pocos días.

¿A qué precio se pagaba el azafrán antes de los hechos que vamos a relatar? Nos dejaron constancia en un par de periodos varios diarios:

El 16 de julio de 1903 escribían desde Alcañiz: "azafrán, libra aragonesa a 40 [pesetas]."

Pasados los meses, en el diario Heraldo de Aragón del 9 de abril de 1904, que transmitía una noticia de Moyuela con el precio al que se compraba el azafrán la primavera previa a la que tratamos en el artículo, y aportaba un detalle importante sobre los compradores de esta valorada especia:

"...azafrán, libra aragonesa, 35 pesetas" y "...en azafrán el comisionista en este género del inmediato pueblo de Blesa, ha comprado en esta localidad en la presente semana más de cien libras."

Probablemente el tratante era José Llort (como figura en los anuarios de 1905 y posteriores) aunque también podría ser algún otro de la lista donde figuran poco antes los siguientes comerciantes blesinos de azafrán: María Gascón, Tomás Gracia, José Llort, Fabián Nuez, Cirilo Ruiz y Miguel Ruiz (en 1902 o 1903); o esos y algún otro que figuran posteriormente (1910).

Llegamos al otoño de 1904. Muchos agricultores y aún pastores y otras familias, subsisten con otros recursos, pero plantan pequeños campos con los bulbos de azafrán. Muchos vecinos de toda la comarca de la zona de Muniesa esperan su esta cosecha. Y llegó el momento, pero casi no pudieron recoger la preciada flor. Así constó en Heraldo de Aragón (4/11/1904).

Por esos campos. El azafrán

Muniesa.— Con sorpresa de los agricultores, este año la cosecha del azafrán ha sido casi nula cuando suponían todos que iba á resultar magnífica.

Se debió tal escasez, como ya saben los lectores del HERALDO por otros informes, a que salió toda la flor en unos cinco ó seis días, cuando ordinariamente le cuesta aparecer muy cerca de un mes.

Si los precios de este fruto no alcanzan cifras muy elevadas. los cultivadores escasamente podrán cubrir gastos.

Se impone, por lo tanto, un retraimiento grande en los que tengan existencias, hasta conseguir por lo menos que se cotice el artículo á 30 pesetas libra, único medio de obtener algún beneficio en la venta.

Nuestro amigo D. General Forniés, de Blesa, que con tanto celo y actividad trabajó hace algunos años con el fin de procurar los mayores rendimientos de ese cultivo es quien está más autorizado para dirigirse á los agricultores exponiéndoles la necesidad de adoptar medidas que redunden en provecho de la clase.

Desde luego, el acuerdo de no ceder el fruto sino á un precio remunerador estaría muy puesto en razón dadas las circunstancias críticas por que atravesamos.

No puede darse la resistencia de los consumidores por tratarse de un articulo de primera necesidad y que apenas se ofrece fuera de España. —X.

El fenómeno que acortó tan grandemente el periodo de floración no fue exclusivo de Muniesa, también lo he hallado en las noticias que transmitieron desde Huesa del Común.

Diario de Avisos de Zaragoza 18/11/1904

De Huesa
15/noviembre 1904

La cosecha del azafrán ha sido muy buena, pero puede decirse que la grande florada fue cuestión de solo tres o cuatro días; de modo que se perdió mucho por la falta de personal para desbrinar. No hay precio determinado, aunque es de creer se cotizará barato.

Por atender a dicho importante artículo se descuidó la vendimia, que se ha verificado algo tarde. A pesar de esto, puede calificarse de buena la cosecha, y serán bastante regulares los caldos.

- Ha tomado posesión de la escuela de niños, el maestro propietario don Manuel Fecéd; persona dignísima por su dotes de modestia y laboriosidad.

- Al parecer y según noticias fidedignas continuará celebrándose la misa de Alba. Merece las más afectuosas gracias el ilustre prelado diocesano, que ha demostrado tener excelente criterio práctico: así como también es digno de alabanzas y gratitud D. Leoncio Alcaire, por sus muy buenos deseos, y por su prudencia y habilidad en realizarlos.

- Hace un tiempo precioso, y se ha hecho un sementero superior; causa verdadera satisfacción el mirar los campos.

- Se viene observando la falta de limpieza en las calles de la población; convendría que esto se remediase en un pueblo con honores de villa. El corresponsal.

Buscamos más detalles de la cosecha de azafrán de 1904 en la comarca, y hallamos la siguiente y valiosa noticia de Montalbán (Diario de Avisos de Zaragoza de 11 de noviembre de 1904):

Ya están terminadas las faenas de recolección de los más tardíos productos como el azafrán, patatas y uvas.

La cosecha de azafrán muy buena, siendo de lamentar para los agricultores, que los compradores comisionados de casas extranjeras se aprovechen de lo que la naturaleza con el esfuerzo del hombre ha dado, para comprar a bajos precios, ya favorecidos además de los cambios; resultando irrisorio el precio a que les resulta dicho producto.

Los vinos, aún cuando la cosecha ha sido nada más que regular, serán de buena calidad, pues sus mostos son muy buenos.

Las patatas se venden cuantas se ofrecen, a seis reales arroba.

Fuentes: Archivo, biblioteca, hemeroteca de Zaragoza.

Lamentablemente para nuestros agricultores, los precios no recuperarían su nivel, sino que seguirían bajando, volatilizando poco a poco sus ahorros. El siguiente apunte, de Josa (Teruel), se publicó el 2 de febrero de 1905.

Campos y mercados. Josa

Hará un mes se vendieron unas mil libras de azafrán a 25 pesetas y se supone quedan en poder de los cosecheros otras mil libras en espera de vender a mejores precios:

Corderos de leche en la canal, se han vendido a Albalate, Blesa y otros pueblos inmediatos algunas partidas, fluctuando los precios desde las 15 a las 21,50 pesetas cada uno.

Vino, se vendieron algunas partidas a una peseta el cántaro, y hoy se pretende vender a 1,25 pesetas pero no se presentan compradores.

Visto el panorama trascribimos a continuación cuatro artículos que analizan los porqués de las alzas y bajadas de precio, del poco control que tenían los agricultores sobre el mercado nacional o internacional. Los dos primeros son previos a esta crisis de precios. Los dos últimos algo posteriores.

El llamamiento a la sindicación de los azafraneros

¿Y que había estado promoviendo el abogado y agricultor blesino General Forniés Calvo durante años, en que había comenzado a bajar el precio?

Precisamente que los productores de tan preciada especia fueran los administradores y vendedores. Lamentablemente, ni todo el mundo tenía acceso a periódicos u otra prensa, ni muchos sabía todavía leer si fuese el caso, en los comienzos del siglo XX. Publicó en Diario de Avisos de Zaragoza un par de artículos (en noviembre de 1901 y enero de 1902 al respecto, haciendo un análisis.

Si ha habido dinero para la industria azucarera, si lo hay para las minas y el ferrocarril de Utrillas ¿Por qué no librarse de los cuatro o cinco intermediarios que se enseñorean en la provincia de Teruel?

Diario de avisos
26 de noviembre de 1901

EL AZAFRÁN

Es por demás vergonzoso lo que con este rico producto, viene sucediendo en su comarca productora, que casi en su totalidad lo es la provincia de Teruel.

Lo he dicho ya en artículos anteriores y no cejaré en mi empeño hasta conseguir que mis paisanos, echando á un lado su apatía, su indiferencia, y su pereza musulmana, reivindiquen un pan que manos avaras, que ajiotistas extranjeros arrebatan de sus hogares, haciendo estériles sus afanes, inútiles sus trabajos, y de la vida, un continuo y desesperado esfuerzo para llevar penosamente a su boca el mendrugo negro, amasado con angustias.

Di la voz de alarma hace mucho tiempo, antes de la actual cosecha; predije lo que se avecinaba, que era la ruina del mísero cultivador y por desgracia mis vaticinios se han cumplido.

¡El azafrán a 22,50 pesetas libra aragonesa de 350 gramos!

Todo por obra y gracia de tres o cuatro acaparadores sin entrañas, que especulando con nuestra miseria amontonan millones y millones, llevando al pobre cultivador azafranero las migajas que desdeñosamente le arrojan los ajiotistas.

El azafrán que hoy adquieren las casas francesas y alemanas, para la venta en todos los mercados del mundo, les resulta hoy casi de balde.

Adquirido a 22,50 pesetas la libra de 350 gramos, con francos o libras, con el alza de los cambios les viene a resultar a unas 14 pesetas libra, que colocada en Marsella, Orleans o Pithivers, o en Hamburgo, Jürth, o en Inglaterra, en las poderosas casas acaparadoras, ellas lo venden para el consumidor a precios sensibles, por las confabulaciones de ajio sin competencia.

Y lo extraño del caso, es que estando Zaragoza tan próxima a la zona productora del azafrán -puesto que el ferrocarril central ha puesto a todo el campo de Monreal en sus supuestos, toda vez que a Calamocha puede hacerse el viaje desde Zaragoza en diez horas- y que habiendo capitales aragoneses sin colocación, no se haya pensando nunca dedicarlos al negocio del azafrán en grande escala.

Minas, saltos de agua, fábricas de luz eléctrica, fábricas de azúcar, todo ello eventual, mucho de inseguro, desconocido, atraen hoy el dinero y las actividades; y lo conocido, lo que se ve lo positivo, como nuestros productos agrícolas, como el azafrán, el aceite, el vino, la ganadería, eso relegado a segundo término olvidado, para que de ello se aprovechen los extraños.

Ahí va un dato, que es por demás elocuente; y que confirma cuanto digo.

En toda la región azafranera, que se extiende desde lo que luego se podrán llamar arrabales de Zaragoza; o sea desde los pueblos de la Puebla de Albortón y Belchite, hasta el mismo Teruel, solo hay cuatro o cinco comisionistas, de otros tantos acaparadores extranjeros, que sin temor á competencias ni estorbos de ningún género, compran el azafrán como les viene en gana.

En Blesa, en Montalbán, en Monreal del Campo y en Calamocha, radican estos nuevos cacicatos, más funestos al país, que todas las plagas de Egipto reunidas.

Estos señores feudales del azafrán; mejor dicho, estos mesnaderos de los feudales extranjeros, son los que con sus noticias, con sus datos, ponen a las casas compradoras en el estado y situación de explotar la miseria del cosechero, quedándoles a ellos una magnífica renta y a las casas que representan, ganancias fabulosas. ¡Y el infeliz labrador, apenas si en este año le llegarán sus utilidades para cubrir los gastos de producción!

Medio seguro de evitar esto es la constitución de una Sociedad anónima que explote un negocio de grandes y seguros rendimientos y en el que nadie ha pensado.

Pero una sociedad en que las acciones sean de poco precio para que puedan alcanzarlas hasta los más pobres de los cultivadores.

¿No se han acordado los aragoneses de que había olvidados algunos millones de carbón soterrados en Utrillas?

¿No adivinaron iniciativas perspicaces el azúcar que encerraban las fértiles y extensas vegas aragonesas?

Para esas empresas sobraron millones y millones y lo que pareció sueño, resultó realidad; y las fábricas surgieron por todas partes; y el milagro de introducir un nuevo cultivo se hizo como por encanto.

Si la empresa fuera difícil y significara el sacrificio de muchos millones yo no lo propondría; pues la idea es fácil y poco arriesgado el empeño.

Con ello se conseguirían dos fines, redimir á esta pobre región de la tiranía extranjera que le empobrece y arruina y guardar para Aragón los millones que hoy se llevan manos extranjeras.

Me dirijo á los hombres de negocios, porque me parece que la idea merece por lo menos la pena de que se estudie.

A la prensa suplico una hospitalidad, que por lo que de patriótica y generosa tiene mi idea, seguramente no ha de negarme.

Y si alguien con más merecimientos que yo la lleva a la Cámara de Comercio, la transforma, la da vida, para mi sería la mayor recompensa el honor de haberla iniciado.

General Forniés.
Propietario, diputado provincial
por Montalbán

En el siguiente artículo, continuación del previo, nos resuelve las muchas utilidades que en aquella época tenía el azafrán, muchas más que en la actual, tras la revolución de la química industrial. Y también dónde residían las industrias clientes de este producto, como muestra de que esta información no era de conocimiento exclusivo de los comerciantes intermediarios.

Diario de avisos
3 de enero de 1902

El azafrán

A instancias de muchos pobres cosecheros de azafrán, vuelvo hoy á ocuparme del escandaloso ágio de que está siendo objeto predilecto, tan precioso fruto.

Las casas extranjeras siguen explotando el rico filón, alterando todos los días los precios, siempre en baja y comprando necesidades, pues son la ayuda eficacísima de la miseria; van granjeando, y poco á poco, llevándose por unos ochavos los muchos millones de pesetas que vale el azafrán.

¡Y los cosechemos impertérritos! Susurrando y maldiciendo en el café o en la taberna de los comisionistas de los extranjeros y cuando más, alabando mi iniciativa de la creación del Sindicato azafranero; pero de ahí no pasan; mientras las casas acaparadoras van amontonando millones y millones.

¡Esta es nuestra España! La España bizantina, entretenida perpetuamente en sus infantiles juegos, en sus revueltas políticas; mientras los pueblos fuertes, los pueblos que consagran sus esfuerzos, nada más que con una cosa —para nosotros sin sentido— que es resolver el problema de vivir bien, esos se nos llevan por bagatelas lo más saneado de nuestros productos.

El azafrán es tal vez la cosecha que más utilidad líquida deja en España. Y digo esto, porque en su totalidad se exporta al extranjero. Apenas si el consumo nacional emplea un diez por ciento, de lo que se recolecta.

Y desconsuela que un país como esta provincia de Teruel, que podría disfrutar de un bienestar, no alcanzado por muchas de las provincias hermanas, permanezca estacionado y pobre, solo por la explotación ruin de que es objeto.

Recientemente han podido los cosecheros de azafrán aprovechar las enseñanzas de sus coterráneos los productores de azúcar.

Los vinicultores, despertando grandes energías, que en estado latente permanecieron amortiguadas por no decir totalmente muertas; han provocado meetings y asambleas, han solicitado ayuda del gobierno; se están orientando en busca de mercados en todo el mundo donde poder colocar un exceso de producción, ocasionado por una rutina empírica de nuestros inexpertos labradores.

Y los azafraneros que de nada de esto necesitan, por ser buscada su producción, casi única en el mercado universal, dejan que cuatro ó seis casas extranjeras monopolicen el negocio.

Sabido el empleo que al azafrán se le da en el extranjero y conociendo muchos especuladores y cosecheros los puntos principales donde se vende, solo falta llevarlo al punto del consumidor.

El azafrán se le emplea como producto tintórico de primera calidad y se emplea con preferencia en el teñido de sedas, de encajes y de los más ricos y suntuosos terciopelos. Se le emplea también con mucho aprecio en la coloración de quesos y de mantecas, en las pastas para sopa y en la fabricación de infinidad de licores.

En los grandes laboratorios de farmacia, se emplea el azafrán para el compuesto de algunos medicamentos; y en la India y otras comarcas, lo emplean como un desinfectante de grandes resultados.

Las naciones de mayor consumo, son la India, y las repúblicas hispano-americanas, y de éstas merecen especial mención la República Argentina, Chile, y las que fueron nuestras colonias, Cuba y Puerto Rico.

En Europa se consume mucho azafrán, en Francia y Alemania, aunque hay que advertir, que una parte principal del mucho azafrán que estas naciones importan, lo muelen para Inglaterra, Suiza, y Holanda.

Las poblaciones en donde más se solicita son Marsella, Cette, Orleans, Pithiviers, Lions, en la república vecina y en Transfort, Yürht y en Alemania.

Suiza y Holanda que son grandes consumidoras por que sus sindicados y queseros y mantequeros lo emplean en grandes cantidades para colorar sus productos.

Hace muy poco tiempo, esto era un secreto para los cosecheros. Preguntar á un comisionista á donde mandaba el azafrán, constituía una ofensa mayor que la de poner en duda su legitimidad.

Hoy se sabe todo; se sabe donde se exporta, y en que se emplea, y esto es ya mucho, en el atraso é ignorancia paradisiaca en que nos encontrábamos.

¿Qué es lo que falta pues para que el negocio resulte?

Formar un sindicato de productores; y si esto no fuera realizable fundar una sociedad anónima por acciones.

Lo primero sería el mayor beneficio para el cultivador, que exportaría su cosecha sin grandes gastos, y percibiría casi íntegro el valor del azafrán, mientras que lo segundo, la Sociedad anónima, solo se exigiría una mayor competencia, mejora en los precios, y sobre todo, que las utilidades quedaran en España.

En Zaragoza hubo en tiempos una casa, de mi intimidad por cierto sus dueños, los Sres. Mercadal, que se dedicaron con algún interés en este negocio, después lo abandonaron por completo.

Hoy que la fiebre de los negocios nos ha invadido, es un caso extraño que en Zaragoza no se haya ideado nada.

La Cámara de Comercio de Zaragoza ¿no podría hacer mucho por su parte?

Manteniendo, como es seguro que mantendrá relaciones mercantiles con las poblaciones francesas antes nombradas; ¿no podía ensayar la venta o comisión de este producto?

Algo y aun mucho tiene que hacer Zaragoza en tal sentido, pues en la extensa zona del azafrán, hay 21 ó 30 pueblos de su provincia que lo cultivan en grande escala.

Yo confío en que la apertura de la línea férrea de Utrillas á Zaragoza ha de influir mucho en este negocio; es más, creo que entonces, esa Sociedad anónima se fundará en Zaragoza; aunque no veo el porqué, no puede realizarse antes.

Las veinte mil familias que hoy viven agobiadas por el extranjero, bendecirían la aparición de dicha Sociedad, y yo que no aspiro á más, que á redimir á esta pobre tierra mía de la miseria que la aniquila, había visto resuelto uno de los ideales más estimables de mi vida.

General Forniés
Propietario. Diputado provincial por Montalbán
Blesa (Teruel) 29 diciembre 1901

Se publica que se pone en marcha el sindicato azafranero

No debieron ser pocos los que leyesen el artículos y por la natural honra y beneficio que les hurtaban los intermediarios, se publica en la prensa la constitución de un sindicato en Monreal del Campo en junio de 1902.

Diario de Avisos de Zaragoza, 11 de junio de 1902.

RIQUEZA AGRÍCOLA

Sindicato azafranero

Ayer tuvimos el gusto de saludar a nuestro querido amigo D. General Forniés, diputado provincial en Teruel por el partido de Montalbán, quien nos enteró detalladamente de sus gestiones relativas á la constitución del «Sindicato azafranero»

Hombre de extraordinaria actividad y reconocida competencia en materias agrícolas, el Sr. Forniés hace ya tiempos que viene luchando briosamente por una idea tan importante para la producción azafranara como beneficiosa á las comarcas productoras, de las cuales es incansable defensor

Hace ya muchos años que la industria azafranera española, importante fuente de riqueza, comenzó a desviarse de su vida próspera con tanta velocidad que milagrosamente ha sido detenida ya á los bordes del abismo en donde yacen sepultadas las riquezas y medios de vida de comarcas enteras.

La preponderancia que alcanzaron nuestros azafranes, su buena calidad y mejores resultados que de ellos se obtenía, atrajeron la especulación extranjera, cuyos industriales, una vez vista la sencillez é irregularidad con que se llevaba á cabo el tráfico, la falta de protección oficial y por lo tanto las posiciones indefensas en que se movían nuestros productores, comenzaron a imponernes las exigencias de su egoísmo implantando en nuestros mercados la más absurda depreciación como resultado lógico del pernicioso acaparamiento.

Entonces fué cuando el Sr. Forniés levantó bandera de rebelión contra el despótico trust,, enemigo común de todas las comarcas azafranaras.

Con tal tenacidad y acierto emprendió la campaña regeneradora y tales estudios se hicieron, y antecedentes y valiosos datos se recopilaron que hoy puede asegurarse el triunfo completo en toda la linea; triunfo al parecer humilde; pero cuya grandeza y consecuencias han repercutido en los mercados extranjeros.

Los productores nacionales se aprestan á la defensa y á la lucha en incomparables condiciones, constitúyense en sindicatos y ya decididos van á disfrutar con la seguridad de la victoria, el preciado producto de su suelo.

Nuestra tierra ha dado el primer paso en esta vía de redención agrícola, exponiendo sus energías y firmando compromisos en la reunión magna que en Monreal del Campo se celebró el día 8 del presente mes.

Discutidas y aprobadas las bases presentadas por el Sr. Anechina, y previo estudio del articulado propuesto por los Sres. Calvo Muñoz y Mora, que también fué aprobado, quedó constituido un sindicato en el que figuran asociados todos los pueblos de la citada comarca azafranera.

A propuesta del Sr. Abadía, que presidia el acto, aprobóse por unanimidad el proyecto de reglamento y quedó nombrado el siguiente Consejo de Administración.

Don Juan José Romero Bernabeu, presidente; D. Esteban Recio, vicepresidente; vocales, D. Antonio Muñoz. D. Ildefonso Sánchez, D. Miguel Mora, D. Pascual Romero, D. Victoriano Martín, D. Miguel Allueva, D. Antonio Lapayes, don Manuel Cano, D. Antonio Cano, y secretario, D. Cándido Benedicto.

Los señores D. Manuel Badía y D. Miguel Lázaro fueron designados para la Junta ejecutiva de operaciones, y D. Gregorio Anechina fué aclamado como gerente de dicha sociedad para iniciar operaciones, establecer relaciones comerciales con el interior y exterior y proponer reformas y proyectos.

Terminada la asamblea, disolviéronse los congregantes sin la celebración de espléndidos banquetes y sin pronunciarse elocuentes brindis, pero llevando todos la grata impresión de la obra simpática y grande que acababan de realizar.

No perderemos de vista tan importante movimiento agrícola, á cuyos interesados deseamos acierto y constancia para continuar tan regeneradores propósitos.

Otra noticia algo posterior se hacía eco de esta reunión fundacional del sindicato azafranero.

“En Monreal del Campo (Teruel) se ha constituido legalmente y con todas las formalidades debidas, un «Sindicato azafranero», que seguramente ha de beneficiar a los labradores de aquella comarca.

“La preponderancia que hace muchos años alcanzaron los azafranes, su excelente calidad y pingües rendimientos atrajeron la especulación extranjera, cuyos compradores, vista la sencillez e irregularidad con que se efectuaba el tráfico, la falta de protección oficial y la posición indefensa en que se encontraban los cosecheros, comenzaron a imponer exigencias y egoísmos, implantando en el mercado la más absurda depreciación como lógico resultado del pernicioso acaparamiento.

“Al ver ésto, el entusiasta agricultor General Forniés levantó bandera de rebelión contra el despótico trust, enemigo común de todas las comarcas azafraneras, y con tal tenacidad emprendió la campaña regeneradora, que hoy puede asegurarse ya el triunfo completo, cuya grandeza y consecuencias has repercutido hasta en los mercados extranjeros.

“Aragón ha dado el primer paso en esta vía de redirección agrícola, exponiendo sus energías y firmando compromisos en la reunión magna que se celebró recientemente en la población antes citada”.

(El Progreso Agrícola y Pecuario, 22-07-1902)

¿Se conserva la documentación o historia de tal sindicato? Pronto buscaremos si historia en las publicaciones del Centro de Estudios del Jiloca.

¿Llegó a funcionar el sindicato azafranero como un control eficaz de las compras locales y ventas al extranjero? No lo parece, al menos en todo el ámbito aragonés si recordamos la noticia de Josa de 1905 en que venden azafrán (de la cosecha del año previo) a 25 pesetas. También la noticia de Montalbán de noviembre de 1904 daba a entender que siguen mandando en los precios "los comisionados de casas extranjeras", los intermediarios además de los cambios entre peseta y franco que favorecieron a los extranjeros.

Pero,´además, el mundo y los mercados no son estáticos, cambian o se adaptan, quizá incluso se hiciera desde Francia contra iniciativas con la previa, que aseguraría una estabilidad de precios del azafrán o al menos incrementarlos. A este respecto aún no sé lo suficiente.

Posibles cambios en Francia que afectarán al precio pagado por el azafrán cultivado en España

Diario de Avisos de Zaragoza. 27 de marzo de 1905

La exportación del azafrán

Tiene gran interés para nuestra región, la información siguiente que publica la España Económica y Financiera.

«Es Interesante para nosotros, el conocimiento de un proyecto de reforma de Arancel y de concesión de primas que se halla en estudio en la vecina República.

El ministro de Agricultura, intenta hacer aquella y dar estas a los azafraneros de Gatinais(1) y de Valipuze, calculando que la renta de aduanas aumentaría su producto de 400.000 francos, aunque los 100 kilos de azafrán valdrán en vez de 160 francos, 600 francos. [3,75 veces más]

Si el proyecto llegara a convertirse en ley, España perdería 512 millones de francos; valor de 70.000 kilos de azafrán, y también una gran parte del mercado de Alemania y de Rusia, que reciben unos 60.000 kilos por conducto de Francia.

De los 72.805 kilos exportados en 1901, y valorados en 7.270.500 pesetas,(2) 52.630 kg (5.372.400 pesetas) fueron destinados a Francia, según la última estadística.

Conviene recordar, para que se advierta la importancia que tiene una medida de tal índole, que España exporta unos 8,5 millones de de pesetas oro en azafrán. Este ingreso de moneda, quedará malogrado para el porvenir, en el caso de que prosperen los planes protectores del Gobierno francés.

Gâtinais, (1) en francés, es un antiguo condado y una región natural en el centro norte de Francia. El Gatinés es famoso por su miel y su paté. El azafrán, una gran especialidad del Gatinés.

De este artículo de 1905 se deduce que el kilo de azafrán de 1901 alcanzaba un valor de 99,87 pesetas, (2) lejos de lo que se pagaba al cosechero. También que el 72,3% del azafrán exportado por lo España lo era a Francia directamente, aunque luego desde esta lo exportaban a su ven, en su inmensa mayoría, como ya adelantaba General Forniés gres años antes.

Razones de que el precio del azafrán estuviese tan bajo

Aunque ya se han apuntado algunas razones, vemos aquí un análisis de la época, datado en enero de 1907.

EL AZAFRÁN

Es sabido que la producción de azafrán en las seis provincias que en España se cultiva, la mayoría de los productos pertenecen á la clase trabajadora, los que en pequeñas parcelas van depositando sus esfuerzos durante el año para después recoger el anhelado fruto que les resuelve uno de los más importantes problemas de la vida, tanto por la época en que se recolecta, meses otoñados en que el pobre bracero ve en lontananza la silueta del descarnado invierno con sus hielos y sus nievas, cuanto que. sin tan oportuno alivio A sus apremiantes necesidades, la vida en el suelo en que nacieron haríase poco menos que imposible.

¿Consigue el cultivador del azafrán ver remunerados sus trabajos asiduos con el producto del rico fruto que recolecta?

Desgraciadamente no siempre lo consigue.

Datos que tenemos á la vista y números que hemos hecho, nos hacen saber con certidumbre que cada libra de azafrán (460 gramos) le cuesta al cosechero, de cultivo y recolección, unas 30 pesetas próximamente.

La última cosecha no ha sido tan remuneradora como se esperaba, quizás menor que la cosecha del año anterior, y sin embargo, la mayoría, de los cosecheros que no han podido capear sus necesidades, se han visto obligados á ceder por precios verdaderamente ruinosos para sus intereses.

¿Qué razones ha habido para que los azafranes de la última cosecha no hayan alcanzado los precios á que ss cotizaron la del año anterior?

Los ventas que se hicieron de dicho fruto en los últimos días del pasado mes de Octubre pertenecientes a la cosecha de 1905, fueron de 36 á 40 pesetas, libra de 460 gramos, para las clases Mancha, y de 27 á 30 pesetas, libra de 350 gramos, para las de Aragón.

¿Qué razones hay para que días después se pagasen los azafranas nuevos de 5 á 10 pesetas menos en libra?

Antes de entrar en consideraciones hemos de hacer una aclaración importante hija de un estudio minucioso.

Desde los primeros días de Noviembre de 1904 á igual fecha de 1905, la exportación que de azafrán se hizo al extranjero excedió de 180.000 kilos. Solo para el comercio francés pasó da 70.000 kilos lo mandado.

Todas las casas del exterior hicieron grandes compras, razón por lo que desde primeros de Noviembre de 1905 á 30 de Octubre de 1906, el comercio francés nos había consumido un 50 por 100 menos que el año anterior.

¿Cómo se comprende que con grandes existencias en el exterior al empezar la cosecha del año 1905 alcanzasen los azafranes Mancha el precio de 48 á 55 pesetas los 460 gramos y de 37 á 42 pesetas Aragón los 350 gramos y en la última cosecha en que las existencias estaban reducidas y la cosecha aproximadamente la del año anterior hayan sufrido los precios tan importante baja?

Las causas ocasionales de tan injustificada como notable diferencia obedecen, según nuestro sentir, al común acuerdo entre algunos de los acaparadores nacionales y extranjeros que convirtiendo el negocio de azafrán en jugadas de bolsa, hacen que este rico producto oscile en sus precios, según conviene á los intereses de estos bolsistas, que no tienen otro fin que hacer buenos negocios, en perjuicio de los esquilmados intereses del infeliz productor.

No hay razón ni motivo que lo justifique para que hoy se pretenda comprar en la Mancha azafranes superiores y superiores corrientes de 30 á 32 pesetas, y los selectos de 32 a 35 pesetas y en Aragón, Río de 25 á 36 y Sierra, de 23 á 24.

Si nuestros productores tuvieran conocimiento de lo que produce y estuvieran capacitados de la actual situación, verían con claridad que los acaparadores, en general, hacen cuanto pueden por sostener los precios establecidos, lo que demuestra que sus compras no han sido de importancia, pues de tenerla, los precios hubiesen sufrido ya una regular alza, lo que forzosamente ha de suceder. Si los cosecheros persisten en la resistencia iniciada ya, lo que por fortuna para ellos se va generalizando, pues son muy contados los que ceden por precios actuales, será innegable que en plazo breve consiga mejorarlos y entrarán de lleno en la normalidad, ó sea conseguir de 40 á 45 pesetas para los azafranes de la Mancha y de 30 á 84 las clases de Aragón.

Razones poderosas que consideramos al alcance de la generalidad de los cosecheros, que nos hacen creer firmemente lo que exponemos en este articulo y que esperamos tomen en cuenta los interesados.

Para saber más

- Los cambios medios mensuales entre francos y pesetas entre 1900 y 1936 por el Banco de España, pág. 13.