Museos
Cuando paseamos por eras por las afueras encontramos arrinconadas antiguas máquinas que asistieron a nuestros abuelos en diversas labores agrícolas. Antigüedades que una vez fueron un gran avance y les libraron de días de arriesgados trabajos, al albur de la meteorología. Si ya no hemos mamado el campo, a veces no sabremos ni su nombre. Si lamentas que no se conserven en mejor lugar y estado estos ejemplares de un siglo clave del pasado, hay un lugar en Aragón que te gustará visitar (y a los niños también).
Ejea de los Caballeros, 14 de marzo de 2014