Casi no
recordamos la voz
de esas ruedas
por los caminos inciertos.
Habrá
quien a puro de
intentar revivir su sonido
abrigue la sensación
de encontrar a un viejo amigo
ausente desde hace treinta
años.
Y no obstante,
aun tan profundamente enterrados
los paseos, enramadas, el
trabajo...
su sonido resurge cuando profundizamos
en la conversación
con nuestros recuerdos.
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