¿Cuántos pasos se hicieron para llegar
a aquel cuarto de junta?
¿Cuántos pases de dalla?
¿Cuántos golpes contó ese yunque?
¿Cuántas herraduras en cuántas patas?
Descansa al fin.
La revolución industrial lo ha convertido en
un extraño,
una pieza de museo,
junto al fuelle que respiraba con pecho jadeante.