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El despoblado de Otón y otras pardinas de la zona (3ª edición) Historia registrada de Otón Su abandono Otras pardinas de la comarca. Sanchet. Dos pueblos desaparecidos pertenecientes a la Orden Militar de Santiago
Historia registrada de OtónLas ruinas se encuentran a 10 Km al oeste de Blesa, en un pequeño valle abierto y deforestado, rodeado de colinas que alcanzan la cota de los 1.000 m y que le ocultan el paisaje. Es regado por el arroyo que discurre por el barranco de Otón, que posteriormente confluye con otros para formar el barranco de la Pesquera y desembocar finalmente en el río Seco, más adelante denominado río María, un afluente poco importante del río Aguasvivas (demasiados nombres para tan poca agua). En un plano topográfico(1) lo puede localizar a unos 8 Km en línea recta, al oeste de Blesa y a 3 km al este de Monforte de Moyuela. La primera investigación en enciclopedias y otras fuentes que tenemos más a mano, resultó infructuosa, ya que, evidentemente, el pueblo fue abandonado hace siglos. Para colmo, la primera referencia que encontré sobre Otón, en el inevitable estudio de Pascual Madoz, "Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de Ultramar", realizado en el siglo XIX, estaba equivocada. Un desliz histórico
Madoz no comenta entre su exhaustiva relación de poblaciones la de Otón. Sin embargo, los datos geográficos que Madoz da sobre el pueblo turolense de Obón, cercano a Cortes de Aragón, en la cuenca del río Martín, se corresponden totalmente con los de las ruinas de Otón (que nombra entre los lugares lindantes a Huesa del Común), mientras que los datos estadísticos y de otro tipo que comenta Madoz, corresponden seguramente al verdadero Obón. Todo ello me hace suponer que Madoz (o algún colaborador) recopiló los datos estadísticos sobre el pueblo de Obón, pero los geográficos los tomó de un mapa, tal vez con error en los topónimos, tomando a Obón por el término de Otón entre Blesa, Huesa del Común y Monforte de Moyuela, y es que al fin y al cabo, sólo distan 26 km en línea recta. De hecho, arrastraron el error en otros artículos, como en el artículo de Monforte, donde escribieron que limitaba al Oeste con Obón.
Y por fin, en la Historia de Aragón de Antonio Ubieto Arteta(2), en los tomos dedicados a los pueblos y despoblados dice de Otón: Otón (Teruel), Altura 995 m. Extensión: incluida en Monforte de Moyuela. Sobrecullida de Montalbán (1495). Vereda de Montalbán (1646). Arciprestazgo de Belchite en 1280 (Rius, Rationes, p.105). Evolución de la población: 16 fuegos (1488); 11 fuegos (1495); 12 fuegos (1510); 12 fuegos (1543); 12 fuegos (1609); 20 fuegos (1646); Despoblado. Otón nunca fue una población próspera y cabría denominarla de simple aldea. Para hacernos una idea, Blesa registraba, en los mismos censos, una población de: 123 fuegos (1488); 125 fuegos (1495); 87 fuegos (1510); 125 fuegos (1609); 187 fuegos (1646). Estas cantidades son meramente orientativas, pues hasta mediados del siglo XVIII los censos expresaban la población en fuegos o vecinos, debiendo multiplicar la población por 4 ó 5 para aproximarnos al número real de personas. Además, un matiz recurrente en los censos medievales y modernos es su falta de rigor, debido a que su principal finalidad era servir de base a la recaudación de impuestos. No debemos caer en el error de pensar que su poca población fuese un impedimento para su prosperidad, pues tuvo, si confiamos en una homogénea desviación de los censos, una población ligeramente inferior a la que tuvo Maicas y superior a las que tuvieron Salcedillo o Fonfría en los mismos periodos, pueblos todos ellos próximos que han sobrevivido hasta nuestros días. Otras posibles fuentes de estudio están en los pagos de diezmos y primicias,(3) y también donde haya datos antiguos de los pueblos que acudían a la ermita de la Carrasca, localizada en Plenas, ya que según me contaron, Otón se encontraba entre los muchos que acudían a ella en romería. Rius Serra, en su trabajo sobre las décimas y primicias(4) que abonaban las localidades aragonesas en los años 1279-1280, cita ya a Otón (que aparece como Ocon). Otón entregaba en concepto de primicias 3 sueldos, frente a los 2 de Loscos, 3 de Maicas o Cortes, los 5 de Blesa, Plou o Monforte, los 5 sueldos y 4 dineros de Huesa, los 7 de Muniesa, o los 4 sueldos y 7 dineros de Moneva y Sanchet juntos. Historia de Otón a la luz de nueva documentación(5) Otón era en el siglo XIV una pequeña aldea perteneciente a la Orden de Santiago(6) (que tenía la sede de su Encomienda Mayor de Aragón en Montalbán). Desconozco si perteneció desde siempre a la Orden, pero (aunque no hay constancia documental) es probable, ya que los santiaguistas recibieron la villa de Montalbán en 1210 por la ayuda recibida en su conquista por el rey Pedro II, y Otón no debe tener un origen anterior porque probablemente fue una aldea de repoblación y fuese promovida por la Orden. En cualquier caso, no aparece entre los pueblos vecinos de Monforte en la carta puebla concedida por Berenguer IV a este pueblo (según los fueros que regían en Zaragoza) en 1157, donde sí se citan los de Mezquita, Loscos, Plenas, Huesa (se entiende que se refiere a toda la Honor de Huesa(7)) y Piedrahita. La primera noticia documental, aparte del pago de primicias, sobre este lugar data de 1325 y está relacionada con un conflicto que le enfrentó a su pueblo vecino más inmediato, Monforte. Otón, como se ha dicho, tenía como vecinos a Monforte, que en aquellos tiempos era un lugar de la Comunidad de Daroca (un lugar de realengo, en la sesma de Trassierra), y al señorío de Huesa, perteneciente en ese momento a Don Artal de Huerta, que era a la sazón Comendador de Montalbán, aunque poseía Huesa a título particular, que no perteneció a la Orden de Santiago(8). Según el excelente libro de Regina Sáinz de la Maza(9), que estudia documentos del Archivo de la Corona de Aragón, el conflicto y posterior pleito se desarrolló de la forma siguiente (que copio literalmente): "La contienda se planteó por una cuestión de límites al asegurar el concejo de Monforte que le correspondían ciertas zonas de Otón; en contraposición, los de Otón pedían gran parte de los términos cuya concesión los de Monforte aseguraban que no les habla sido hecha. Lo que primero debió ser una cuestión dialéctica, se agravó cuando los habitantes de Monforte, con el pretexto de una sentencia dictada por el baile* Pere de Martorell, por la cual se les adjudicaba el territorio denominado el Campillo, se apropiaron además de gran parte de los términos de Otón, devastaron sus viñas y embargaron los ganados de sus habitantes; a la súplica de éstos, el infante Alfonso respondió encargando la controversia al justicia de Aragón, Jimeno Pérez de Salanova". "Así las cosas, el ataque se agravó cuando las gentes de Monforte incluso amenazaron de muerte a las de Otón. Como en agosto de 1327 se daba la circunstancia de estarse dilucidando la legitimidad del nuevo comendador de Montalbán Vidal de Vilanova, el infante Alfonso ordenó al nuevo encargado de la causa, el juez de la curia* real Domingo de Tarba, que no procediera hasta que en Montalbán hubiese un comendador legalmente establecido". "Al cabo de dos años, instalado ya Vidal de Vilanova al frente de la Encomienda de Montalbán, el concejo de Monforte no sólo intentó demostrar al monarca que sus privilegios le daban derecho a ciertos términos de Otón, sino incluso que esta población santiaguista se hallaba dentro del partido de Monforte. Fue entonces cuando el rey dio crédito a estos alegatos y ordenó al sobrejuntero* de Zaragoza y al procurador y habitantes de las aldeas de Daroca que defendieran los derechos de este concejo". "Pero el juicio de Domingo de Tarba era muy distinto, tal como demostró a través de la sentencia, claramente favorable a Otón, que dictó en 1331 y contra la que el procurador de Monforte apeló al rey. Éste, el 21 de febrero del siguiente año, ordenó a Alfonso Muñoz, juez de la curia real, se ocupara no sólo de esta apelación, sino de todas las cuestiones que los habitantes de Monforte planteasen contra el comendador de Montalbán y las gentes de Otón; sin embargo, al no lograrse con estas medidas ningún tipo de solución, en marzo el monarca entregó el estudio del pleito al justicia de Aragón Sancho Jiménez de Ayerbe". "Transcurridos unos meses, Alfonso el Benigno, con el deseo de llegar al final de la contienda ante las reincidencias y abusos causados por los habitantes de Monforte a los de Otón, propuso a Vidal de Vilanova la venta de este lugar santiaguista al común de las aldeas de Daroca por un precio módico. Vidal aceptó enseguida los consejos del monarca y le respondió que procuraría que en el próximo Capítulo a celebrar por la Orden, en la fiesta de Todos los Santos, se diese confirmación a la venta. Por lo que respecta al común de las aldeas de Daroca, el rey, en carta fechada el 26 de junio, les aconsejó la compra de Otón y les notificó sus trámites cerca del comendador para efectuar esta transacción. Pronto surgió la primera dificultad en la marcha de este negocio, cuando el concejo de Monforte alegó que no podía pagar más que 1.000 sueldos por la compra de Otón; fue entonces cuando el monarca decidió que el procurador de las aldeas de Daroca, Lázaro Pérez fuese el árbitro de la cuestión y fijase la cantidad, de forma que sólo faltara que el comendador obtuviera del Capítulo y maestre de Santiago el permiso para efectuar la venta. Sin embargo, al transcurrir tres meses sin que las dos partes implicadas lograran ponerse de acuerdo en el precio, el monarca dio instrucciones al baile de Aragón, Pere de Martorell, para que en la «plega» que debía celebrarse el día de Santa Lucía, convocara a ambas partes y fijara la cantidad a su arbitrio". "Todas las disposiciones reales no lograron, sin embargo, que se llegase a una situación aceptable, por lo que en enero de 1334, Vidal de Vilanova encargó el negocio de la venta a Benito de Cantavieja y Miguel Palacín, pero tampoco ellos consiguieron ningún éxito; al proseguir, pues, la contienda entre Monforte y Otón y producirse en febrero el fallecimiento del justicia de Aragón, fue el consejero real, Estevan Gil Tarín, el que recibió la orden del monarca de seguir ocupándose de la controversia. Su gestión duró también poco tiempo, ya que al año siguiente el rey encomendó el pleito al nuevo justicia de Aragón, Pelegrín de Anzano. En junio, el infante Pedro ordenó detener el proceso hasta que se efectuara la venta del lugar, tratada entre el monarca, el baile de Aragón, las aldeas de Daroca y el comendador de Montalbán, al tiempo que insistía ante este último para que prosiguiera los trámites destinados a conseguir la venta, con el fin de acabar con la discordia entre las dos partes". "Desconocemos cómo se llegó al final de la contienda, lo que sí sabemos documentalmente es que la venta no se realizó y que Otón siguió bajo el dominio de la Orden de Santiago; así lo demuestra la petición de remedio que en 1348 Vidal de Vilanova cursó al rey por los daños que los habitantes de Huesa provocaban a los de Otón «de la Orden de Santiago», cuando Huesa pertenecía a Lope de Luna. Y así debió seguir sucediendo, pues existen cartas de 1379 en las que el Rey ordena al jurisperito* de Calatayud que ponga remedio a las cuestiones suscitadas entre Otón y los pueblos vecinos."(10) Su abandonoComo podemos ver, el pueblo existía todavía, (a pesar de las animadversiones vecinas) cuando realizaron el censo posterior a la expulsión de los moriscos (musulmanes convertidos al catolicismo) en 1610, incrementando incluso su población, lo que descarta, en principio, una población musulmana de importancia(11). En cuanto a otras circunstancias globales, en 1648 hubo una epidemia de peste que se prolongó hasta 1654 extendiéndose prácticamente por todo Aragón, lo que provocó miseria y bandolerismo. Varias fuentes corroboran los estragos de la peste en la comarca circundante, como el "Atlas de Historia de Aragón"(12), en el que Monforte de Moyuela (del que lo separa apenas un monte) aparece como uno de los lugares afectados. Ya sea para evitar el cercano foco de peste o por verse afectado por sus obligadas relaciones con un lugar tan próximo, lo cierto es que esta es la causa más probable de la desaparición de este núcleo de población. Además, estuvieron presentes las circunstancias de la guerra contra Cataluña y Francia (producida entre 1640 y 1652), que fue costosa para Aragón en hombres y riqueza, sin poder evaluar como afectó esto a las poblaciones de las comarcas aledañas a Blesa, y sin que esto signifique ninguna conjetura respecto al abandono de Otón. En cualquier caso el pueblo ya no consta en el siguiente censo, realizado en 1713.
En la fotografía panorámica del paraje donde se encuentran las ruinas, apenas se distingue el trazado de las calles, que en la foto parecen simples lindes de campos. Sólo queda algún muro de cierta importancia en un bloque de ruinas situado a la derecha de la fotografía. Bajo los árboles que hay a la izquierda discurre el incipiente cauce del barranco de Otón. Al parecer, las ruinas más prominentes pertenecieron a la iglesia de este pueblo, dedicada a San Macario (según el topónimo que me transmitieron lugareños de Monforte). No queda a la vista ningún otro tipo de resto, seguramente por ser aprovechados todos los materiales valiosos para otros menesteres. Según me comentaron, particulares de Monforte recogieron la pila bautismal y el recipiente del agua bendita para reutilizarlas con otros fines. Desde cualquier alto que domine Otón podrá ver el pueblo colindante de Monforte de Moyuela. Otras pardinas de nuestra comarca. Sanchet.Como dice la Gran Enciclopedia Aragonesa, en Aragón se denomina pardina a antiguos pueblos, hoy abandonados y cuyo término fue absorbido por los pueblos vecinos. Sobre la desaparición de los pueblos generaliza diciendo que "muchos de ellos desaparecieron en las pestes medievales". A continuación veremos como la feroz competencia por los recursos con pueblos vecinos también debió pesar en el desarrollo de algunos de ellos. Otras fuentes nos hablan también, refiriéndose a los pueblos de breve existencia, de "fuertes que se convertían en pequeños poblados según se iban reconquistando estos territorios, tanto en zona mora como cristiana. Algunos perduraron hasta cien años, otros desaparecieron pronto". Toribio del Campillo, investigador de la Comunidad de Daroca(13), habla de 22 pardinas, 18 correspondientes a la Comunidad, de las cuales 17 ya lo eran en 1300. Las 22 pardinas son: Alba, Aldehuela, Castelberueco, Castillejo, El Puerto Oriche, Ferrera, Gascones, Hispanies, La Olmeda, La Salz, La Zarza, Limen, Luquillo, Mierla, Otón, Pelarda, Sanchet, San Gil, Villacadima, Villagorda, Villeta y Usilla. También comenta que: «todavía se conservan en la memoria los desiertos de Abesinto, Aljacies, Mercadal y de otros 24 pueblos nombrados por el Obispo de Zaragoza, D. Raimón de Castrocol, en la división de décimas del año 1255, de los más de los cuales no se sabe la situación». En el libro "Historia de Montalbán y la Comarca"(14), cita varias Pardinas en el territorio de Segura y comarca: Castellejo. Despoblado (s. Asso) en 1495. Entre Loscos y
Bádenas, al S. de la pardina de Mercadal. Hay documento testificado.
En la relación de pueblos y despoblados, realizada por Antonio Ubieto, apenas podemos encontrar dos datos sobre Sanchet (o Sanched): Perteneció al arciprestazgo de Belchite en 1280 (Rius, Rationes, p.105). Queda una ermita.
"En primer lugar, la población tenía una ermita de capacidad media, suponiendo que es la misma que existe hoy en día. En segundo lugar, formaba parte del señorío de Huesa, antes incluso de que se incorporaran Segura y Salcedillo". De su poca entidad nos habla indirectamente Rius Serra, que en su trabajo sobre las décimas y primicias que abonaban las localidades aragonesas en los años 1279-1280, comenta de nuestra comarca: Así, en concepto de décimas, el vicario de Blesa recibe 14 sueldos, el de Maycas 12 sueldos y tres dineros, el de Plou 11 sueldos y siete dineros y el de Osa 11 sueldos y tres dineros. No alcanzaban la cantidad requerida para tributar Anadón, Josa, Muniesa, Plenas y Sanchet. En cuanto a las primicias, Muniesa entregaba siete sueldos, Huesa cinco sueldos y cuatro dineros, Blesa cinco sueldos, Plou cinco, Moneva y Sanchet, juntos, cuatro sueldos y siete dineros, Anadón cuatro sueldos, Maicas tres y Cortes tres. En el antiguo mapa de Juan Bautista Labaña(16), realizado en la primera década del siglo XVII, todavía aparece el pueblo de Otón, transcrito como Otton, pero no así Sanchet. Claro que por un grave error tampoco aparece Muniesa, así que no parece una fuente muy fiable. Por otro lado, en el polifacético libro "La Presa de Almonacid de la Cuba"(17), existe un plano donde, hablando de las repoblaciones cristianas de los siglos XII al XV, aparecen Sanchet y Los Franchones como «poblamientos intercalares desaparecidos en el siglo XIV». Así, el paraje de Los Franchones, al norte del término de Huesa, más o menos a la altura del barranco de la Saladilla, pudo ser el solar de una de estas aldeas o campamentos. Sobre estas últimas pardinas no albergo esperanzas de encontrar documentación o restos, pero no dejará de ser un entretenido pasatiempo investigarlo. Los mismos autores han ampliado sus estudios en una excelente publicación que trata todo lo relacionado con el paisaje social, el poblamiento y su relación con el regadío a lo largo de la Edad Media, en el contexto geográfico del río Aguasvivas. Ellos sí encontraron documentación sobre estos pequeños poblados o simples alquerías, y citan varias otras: "un documento de Jaime II indica que varias alquerías -cita expresamente Yerna, Model, Onciniello, Franchones y El Molino- continuaban habitadas por musulmanes"(18). Lógicamente si a caballo entre los siglos XIII y XIV eran básicamente mases, es lógico que no hayan quedado restos o memoria de su ubicación, si bien casi todos sus topónimos persisten aún en el término de Huesa del Común(19). A continuación comprobaremos que la relación anterior no es exhaustiva en cuanto a pueblos desaparecidos, pues veremos la historia de dos muy cercanos a este último, cuya historia únicamente ha rescatado hasta ahora Regina Sáinz de la Maza. Dos pueblos desaparecidos
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| F. Javier Lozano Allueva Zaragoza, octubre de 1998 - marzo de 2000. 3ª edición. Noviembre de 2002 |
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Apellido: Der. Ar. Causa o proceso en que, por la conveniencia
de su publicidad, pueden intervenir como testigos o declarantes todos cuantos
quieran.
Der. Ar. Primer pedimento o escrito que se presenta al juez en cualquiera de los cuatro procesos forales. Aprehensión: Uno de los cuatro procesos forales privilegiados de Aragón, que consistía en poner bajo la jurisdicción real la cosa aprehendida, mientras se justificaba a quién pertenecía. Baile: Antiguamente, juez ordinario de ciertos pueblos de señorío de la Corona de Aragón. Caloñas: Pena pecuniaria que se imponía por ciertos delitos o faltas. Curia: En este trabajo, familia y comitiva del rey. Diezmario / Dezmario: Territorio del que se cobraba el diezmo para una iglesia o persona determinada [cast. Dezmería]. Jurisperito: Persona que conoce en toda su extensión el Derecho civil y canónico. Sobrejuntero: En la Baja Edad Media, en el reino de Aragón, era un funcionario nombrado que presidía una junta de varios municipios, y que estaba encargado de ejecutar los mandatos reales y mantener el orden público. 1.- Datos de situación: Término municipal: Monforte de Moyuela (Teruel). Hoja M.T.N.: 466 (del mapa del Servicio Geográfico del Ejército, de la serie L, E. 1:50.000). Coordenadas U.T.M.: X: 670100, Y: 4546200. Uso original: poblado. Uso actual: agrícola. Obras: restos de fuertes paredes, al parecer de la ermita; construcciones modernas asociadas a abrevaderos. 2.- Antonio Ubieto Arteta, "Historia de Aragón", Los pueblos y los despoblados, 1986. 3.- Las primicias eran una prestación de frutos o ganados que antiguamente exigía la Iglesia Católica, además del diezmo. Las primicias carecían del carácter que tenía el diezmo: anual, obligatorio y universal (afectaba tanto a los fieles cristianos como a los judíos y musulmanes que habitaban en territorio de jurisdicción cristiana). 4.- José Rius Serra, "Rationes decimarum Hispaniae, 1279-80". 1946. 5.- Con posterioridad a la elaboración de la primera edición del artículo sobre "Otón y otras pardinas de la zona", y una vez que había agotado mis fuentes documentales, un compañero de estas curiosidades, Gregorio Lagunas (que también estuvo presente en la excursión de 1994), me dio a conocer unos datos sumamente interesantes sobre Otón. Él sabía que la población perteneció a la Orden Militar de Santiago y conocía la bibliografía sobre el tema que aportaba toda la documentación sobre los siguientes hechos. 6.- La Orden de Santiago no tuvo gran peso en las tierras aragonesas, permaneciendo en un segundo plano tanto política como militarmente. Muchos integrantes de la nobleza aragonesa pertenecieron a esta Orden, creada alrededor de 1170. Los santiaguistas intervinieron en 1208 en la toma de Montalbán, donde fundaron una encomienda. La principal diferencia entre esta orden y las demás era que la de Santiago no exigía el celibato, y las mujeres también eran aceptadas como Santiaguistas de pleno derecho, poseyendo conventos separados; incluso los hijos de los miembros eran educados en la Orden. 7.- La Honor de aldeas de Huesa estuvo formada por las villas de Huesa y Baronía de Segura y los lugares de Blesa, Muniesa, Josa, Anadón, Cortes, Plou, Maicas y Salcedillo. 8.- Según aparece en el trabajo de María Jesús Berraondo Urdampilleta, "Notas históricas sobre Huesa del Común" (Revista Teruel, 80-81, 1989-1990) en las décadas inmediatas el señor de Huesa fue Artal de Alagón que lo era también de las villas de Alcaine, Oliete y Ares, de todas las cuales le desposeyó Jaime II pues parece que abusaba de su poder y tenía atosigada a la comarca. El rey le permutó esas villas por las de Pina y Alcubierre, alejándolo del entorno. Tras el fallecimiento de Rodrigo Jiménez de Luna, Huesa fue entregada a Don Artal de Huerta, también Comendador de Montalbán, con quien la villa perdurará ya una temporada hasta su muerte en 1326. Aclaremos que a estos comendadores de Montalbán el señorío de Huesa se les concedió a título personal, no a la Orden de Santiago a la cual Huesa no perteneció nunca. 9.- Regina Sáinz de la Maza Lasoli, "La Orden de Santiago en la Corona de Aragón (II) La encomienda de Montalbán bajo Vidal de Vilanova (1327-1357)", Institución «Fernando el Católico», 1988. 10.- Sáinz de la Maza, págs. 84-86. Sus fuentes, perfectamente apuntadas, pertenecen todas al Archivo de la Corona de Aragón. 11.- En el censo de 1495 se enumeran los vecinos (cabezas de familia) de Otón, y ninguno de ellos aparece señalado como musulmán, al contrario de lo que ocurría en Huesa. 12.- Atlas de Historia de Aragón. Instituto Fernando el Católico, D.P.Z., 1991. Mapa 80, "La peste en Aragón: 1648-1654" elaborado por J. Maiso González. "La peste en Aragón de 1648 a 1654 forma parte de la epidemia que, procedente de África, se inicia en Valencia en junio de 1647 y se extiende por los reinos de la Corona de Aragón, así como por Murcia y Andalucía. Muy pronto, en 1648, penetró desde Valencia por la parte sur del reino de Aragón afectando a varias poblaciones dispersas de la actual provincia de Teruel: Sarrión, Mora de Rubielos, Albalate del Arzobispo, Monforte de Moyuela, Collados y Bea". 13.- Toribio del Campillo Documentos Históricos de Daroca y su Comunidad. 1915. Pág. 15. 14.- Pascual Martínez Calvo, "Historia de Montalbán y la Comarca", pág. 332. 15.- Mª Jesús Berraondo Urdampilleta, "Historia de Huesa del Común y los lugares de Anadón, Blesa, Cortes, Josa, Maicas, Muniesa, Plou, Salcedillo y Segura de los Baños", Revista Teruel, nº 80-81, 1989. Pág. 56. 16.- Puede ver este mapa de Aragón efectuado por Labaña en el siglo XVII, en la moderna reimpresión de Guara Editorial, (1983) de la obra de. Ignacio de Asso "Historia de la economía política de Aragón" 17.- La presa de Almonacid de la Cuba, del mundo romano a la Ilustración en la cuenca del río Aguasvivas. III Parte. "Del mundo andalusí a la Ilustración: regadío, sociedad y poder en el entorno de la gran presa de Almonacid de la Cuba (siglos X-XVIII)", por J.A. Sesma Muñoz, J.F. Utrilla Utrilla y C. Laliena Corbera. Gobierno de Aragón, y Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente (Confederación Hidrográfica del Ebro), 1996. Página 198. 18.- Sesma, Utrilla, Laliena. "Agua y paisaje social en el Aragón Medieval. Los regadíos del río Aguasvivas en la Edad Media". Pág. 50. Citan el documento del Archivo de la Corona de Aragón. Cancillería. reg. 129, f.86. 19.- En concreto se mantienen en vigor los topónimos de Yerna, Model y Franchones. Onciniello ofrece dudas, sobre si identificarlo con el "Oncillo" actual o alguna derivación como quizá sea "hocinillo". El Molino es un término un tanto vago, dado que en siglos siguientes estas instalaciones se multiplicaron y pudieron solaparse a la original. La mayoría de los topónimos de Huesa del Común, puede leerlos en: Miguel Ayete Belenguer. "Lugares, pardinas, fuentes y otros (II). Revista Ossa, nº 18 (abril 2001), pág.24-25. Y también José Burillo. "Lugares, partidas, fuentes y otros". Revista Ossa, nº 17 (enero 2001), pág.13. Editadas por la Asociación Cultural Castillo de Peñaflor, de Huesa del Común. 20.- Albir de la Noguera (o simplemente Albir), y Lenes (o Lienes) no son citados por Campillo, ni tampoco por Antonio Ubieto en su exhaustiva relación de "Poblados y despoblados". Tampoco aparecen en las Rationes, recopiladas por Rius Serra; y no es razón para ello alegar su pertenencia a la Orden de Santiago, ya que Otón si figura. Así pues, sólo hemos hallado noticias sobre estos dos pueblos en el libro citado de Sáinz de la Maza, que cita documentos del Archivo de la Corona de Aragón. 21.- Toda información sobre Albir la hemos resumido de lo expuesto por Sáinz de la Maza, págs. 86-88. Sus fuentes, perfectamente apuntadas, pertenecen todas, como en el caso de Otón, al Archivo de la Corona de Aragón. 22.- El sentido de la palabra horca en este contexto es un tanto ambiguo; en el documento original en latín que transcribe Saínz de la Maza figura "furcas", y la frase "...ararunt et distruxerunt, novitates plures dampnaque non modica intulerunt et, mala malis ac excessus excessibus cumulando, diruerunt furcas que a tanto tempore citra, cuius in contrarium memoria non existit, fuerant in termino dicti loci queque, ...". Los significados habituales que se han conservado encajan pero no resuelven unívocamente su significado. Puede tratarse de "Palo que remata en dos puntas y sirve para sostener las ramas de los árboles", como conserva el DRAE, o de su derivación Horcón, que con igual significado apuntan Corominas y Pascual en su Diccionario Etimológico (pg. 391). El DRAE apunta otro significado que encaja, en la expresión "dejar horca y pendón" que figuradamente significa "Dejar en el tronco de los árboles, cuando se podan, dos ramas principales". Aparentemente este sería al que podría aludir el antiguo documento. Jaime Cinca, natural de Lécera, un pueblo próximo a este escenario, apunta a que así denominan en la zona a un tipo de árbol al que ahora no sabemos poner un nombre científico o español, duda que esperamos resolver. En los tres casos los muniesinos atacaban definitivamente una importante fuente de sustento de los de Albir, acto deliberado de gran crueldad e inexpiable condena a la pobreza y el hambre. Pero todavía hemos podido leer un tercer significado que rompe con las interpretaciones anteriores, y lo acerca más a los rollos, picotas o humilladeros. Salvador Gisbert (1851-1912), un pintor y divulgador natural de Blesa escribió en la revista Turia entre 1881-1882 unos apuntes históricos sobre la Honor de Huesa. Sus datos son valiosos, más que por su rigor, por proceder del siglo XIX y por tener acceso a fuentes documentales ya perdidas. Por una parte sabemos que citaban un libro escrito por el religioso Fray Felipe de Santa Ana (o Nuez), un agustino descalzo, natural de Blesa, que recopiló todo lo relativo a los privilegios, concordias, escrituras y procesos del Común de Huesa, en un libro que supuestamente se imprimió y cuyo borrador leyó Gisbert. Por otra parte, aporta testimonios propios relativos al siglo XIX, la memoria popular y sus propias investigaciones. Menciona a Albir, y en relación a las horcas dice lo siguiente: "La vida de este pueblo debió ser efímera, a juzgar por la poca memoria que de él se conserva, dado lo moderno de su fundación. Según unos papeles que he tenido ocasión de examinar, a San Martín [sic] de Albir, se le concedió el derecho (!) de sostener una horca en su plaza principal." Esto no encaja con los árboles talados que menciona el documento exhumado por Sainz de la Maza, es otra cosa; pero Sainz de la Maza aporta un documento, y Gisbert no, sólo lo ha leído, y pudo equivocarse, aunque dudo que en gran medida (era una persona instruida). En este caso los muniesinos destruirían símbolos de represión y justicia cuya potestad no reconocían. Por otra parte la mención de San Martín de Albir es seguramente una errata de imprenta, ya que un párrafo antes cita correctamente "San Mateo de Albir de la Noguera". Por su posible interés histórico apuntamos aquí el resto de los datos aportados por Gisbert sobre "El Albir". En "las Ventas de Muniesa, sitio en que existió un pueblo llamado San Mateo Albir de la Noguera, de bastante importancia, a juzgar de lo que resulta en los autos de un pleito que siguió el lugar de Muniesa por querer apropiarse la pardina de dicho pueblo como término propio y no del Común, como fue y sigue siéndolo, se ve que fue fundación de Don Pedro II que lo cedió y donó a los caballeros de Santiago [lo cual documenta Sainz de la Maza], y estos lo vendieron al Común de Huesa. Otros sostienen que su fundación se debe a los condes de Luna y ellos nombraban oficiales que en su nombre administraban justicia; la mayoría de los habitantes pertenecía al Común de Huesa". 23.- Aquí resumimos lo expuesto por Sáinz de la Maza, págs. 88-89. Sus fuentes son documentos del Archivo de la Corona de Aragón. 26.- Sesma, Utrilla, Laliena. Pág. 51. 27.- Antonio Serrano Montalvo. "La población de Aragón según el Fogaje de 1495". Institución Fernando el Católico, Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995. Pág. 179. 28.- "Memorial ajustado a los hechos que resultan del pleyto introducido por el lugar de Moneva sobre mojonacion de sus terminos: el que se halla pendiente en grado de apelacion en esta Real Audiencia". Zaragoza, 1745. Biblioteca Universitaria de Zaragoza. Págs. 14 y 15. 30.- Datos de situación de la ermita de S. Mateo: Término municipal: Muniesa (Teruel). Hoja M.T.N.: 467 (del mapa del Servicio Geográfico del Ejército, de la serie L, E. 1:50.000). Coordenadas U.T.M.: X: 688200, Y: 4556500. En cualquier caso, no es descubrimiento nuestro la ermita de S. Mateo, dado
que en la carta arqueológica publicada en el SITEAR aparece la siguiente
ficha: En la revista Teruel nº 68 (1982) del IET, está publicado un art&iaculo;culo sobre "El yacimiento eneolítico de «El Gamonar»", por Isabel Lorenzo y Guillermo Iturbe, en el que dentro del estudio de dicho yacimiento, muestran un mapa de la zona cercana a las Ventas, señala a S. Mateo como restos medievales. Y no son los únicos pues también mencionan de tal época las Miñuelas y C. Catalán. El mapa incluye, además, muchos microtopónimos de interés. 31.- A.D.A.Z. "Índice de Beneficios" referentes
a 1740 procedentes de la obra: Estado de los Beneficios de libre provisión
que hay en el Arzobispado de Zaragoza. 32.- "Apendix al memorial ajustado, del pleyto introducido por el lugar de Moneva. sobre mojonacion de sus terminos. Zaragoza 1752", Biblioteca Universitaria de Zaragoza. Págs. 126. Varios testigos de Lécera, uno natural de Anadón, y otro pastor de Moyuela declaraban: "... que es tan cierto, que N Martín, Ventero de la Venta de Muniessa, llamado por mal nombre Barrabás, tuvo arrendado del Ayuntamiento de Blesa, por 4 ó 5 años el referido Campo...", "...que es tan cierto que vieron que Miguel Martín, Ventero, que fue de Albir, tuvo arrendado dicho Campo", "... que lo tuvo arrendado Antonio Arnal, vecino de Blesa, y le oyeron al Ventero de la Venta de Albir, llamado el Blanco, que él lo quiso arrendar hará como 4 ó 5 años más o menos". 33.- Datos de situación: Término municipal: Muniesa (Teruel). Hoja M.T.N.: 467 (del mapa del Servicio Geográfico del Ejército, de la serie L, E. 1:50.000). Coordenadas U.T.M.: X: 692000, Y: 4551100; o bien X: 691100, Y: 4552100. Jaime Cinca Yago investiga todas las facetas históricas y etnográficas de Lécera (Zaragoza); dirigió el rescate del dance de la localidad que han representado en varias ocasiones, cuya investigación han publicado en una preciosa edición en el libro "El dance de Lécera", varios autores. Por lo que sabemos actualmente fue, junto a su mujer, el primero en identificar estos restos. La base de datos SITEAR del Gobierno de Aragón, que incluye la carta arqueológica bastante actualizada, no hace ninguna mención de este posible yacimiento ni su ermita.
Última actualización: 30 de noviembre de 2002
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