na pequeña y aislada
muestra de documentación antigua de Blesa, que no se destruyó durante
la última guerra y anteriores y posteriores desmanes, permanece todavía
hoy en el pueblo. Esta aislada joya de un tesoro perdido es un libro manuscrito
equivalente al libro de socios y cuentas de una cofradía o asociación
actual. Aunque lo llamo libro no está encuadernado, sino envuelto más
bien, en un pergamino. En este artículo aportaremos un grano de arena al
estudio de los apellidos y de la población existente en siglos pasados,
pero con el valor de una fuente inédita, que no fue concebida para censar
a los habitantes. Esta aparente paradoja se explica porque al ser un documento
de uso parroquial, sin una función ajena que la ligue a imposiciones fiscales,
está libre de las minoraciones que afectan a otras relaciones de vecinos
que en realidad se trataban exclusivamente como contribuyentes.
La lista de cofrades
La inscripción de cuentas y cofrades de la
Cofradía del Dulcísimo Nombre de Jesús, se abrió
con la lista de cofrades de 1624 y se renovaba cada pocos años, no
sin antes ser revisada y dada por buena por un eclesiástico de más
alta jerarquía que los que servían en Blesa, que estampaba su
sello. La última inscripción es del 3 de enero 1734, donde el
prior que aprobó las cuentas ese año escribe "Comprese nuebo
libro dentro de un mes", lo que indica que la cofradía siguió
existiendo. A favor de la existencia de la cofradía, previa a 1624,
aboga el que el primer estado de cuentas que aparece en este libro está
datado en 1613 (coincide que las cuentas están en un pliego de papel
aparte que luego fue cosido tras las listas de cofrades).
Un estudio pormenorizado de esta y otras cofradías de la Edad Moderna
ayudaría a dar luz sobre la historia eclesiástica de Blesa,
una parroquia rica y poderosa, y a seguir la evolución de su población
a través de más de cien años. El mero estudio de la identidad
y los sellos de los priores se me antoja interesante, pues la búsqueda
de nuestro pasado nos dirige una y otra vez a un blesino, un prior, que estudiando
documentación de la que ya no disponemos nosotros, escribió una
"Historia de la Honor de Huesa". El análisis del libro de la
cofradía ofrecería sin duda muchos otros detalles quizá
sorprendentes, pero por el momento nadie ha afrontado este estudio.
Como adelanto, ofrezco aquí una transcripción de una de
las primeras listas de cofrades, la de 1631, para que los lectores tengan
oportunidad de rastrear sus propios apellidos, y aprovecho para hacer un
estudio de los mismos que corrobora en gran parte las conclusiones a que
han llegado otros estudiosos (profesionales ellos, yo no) de la historia.
Antes de empezar un análisis de este nomenclador veamos la lista
de blesinos inscritos en la cofradía ordenadas por familias, encabezadas
por el marido, la esposa, hijos, etc.
1631
Los cofrades de la Cofradía del Dulcíssimo nombre de
Jesús Grandes y pequeños que al ..... en este lugar de Blessa
son los que siguen:
[Folio 4 anv.]
Geronimo La Higuera
Juana Moñio, su mujer
Angel de Galve
Pedro Sanz
Magdalena Ligiñaga, su mujer
Anna López, viuda
Franco Laboria (?)
Polita Ponz
Isabel Laboria, su hermana
Miguel Ruiz
Agueda Mercadal
Miguel Ruiz
María Ruiz, sus hijos
Juan del Puche, manzevo
Jayme de Nuez , viudo
Anna de Nuez, su hija
Franco. de Igual
María Arnaldos, su mujer
Isabel, su criada
Gabriel (?) Garcés
Jaima Catalán, su mujer
Domingo Martín
María Garcés, su mujer
Augustin Moñio, viudo
Augustin Moñio
Martín Moñio, sus hijos
Juº (¿Juan?) Moñio
Magdalena Aguilar, su mujer
Domingo de la Cueba
Anna Celedo, su mujer
Domingo de la Cueba
Mª Lacueba
Augustina LaCueva, sus hijos
Juan Deestella
María Salas, su mujer
Pedro Garzes
Gracia Lou, su mujer
Pedro Garcés
Juan Garcés
Nicolás Garcés
María Garcés, sus hijos
Miguel Domingo
Isabel Moñio, su mujer
Miguel Domingo, su hijo
Juan de Plop
María Losilla, su mujer
Pedro de Plop, su hijo
Martín de Plop
María Serrano, su mujer
Jusepe Serrano
Angela Moñio, su mujer
Pedro Serrano, su hijo
Domingo Lou
Anna Daroca, su mujer
Jaime Lou
Domingo Lou, sus hijos
Jayme Moñio
Luyssa, su mujer
Jayme Moñio
Catª Estella, su mujer
Juº Moñio, su hijo
Mossen Juan Valiente
Jaime de Plop
Catª Calvo, su mujer
Jaime de Plop
Gerónimo(?) de Plop, sus hijos
Salvador Torres
[folio 5]
Isabel de Plop, su mujer
Salvador Torres
María Torres, sus hijos
Juº (¿Juan?) de Plop
Gracia Torres, su mujer
Jorge de Plop
Juan de Plop
María de Plop
Anna de Plop
Gracia de Plop, sus hijos
Juan Serrano, viudo
Domingo Moñio
Isabel Serrano, su mujer
Catª Moñio, su hija
Isabel Lara, su nieta
Martín Domingo
María Calvo, su mujer
Quiteria Domingo
Juana Domingo, sus hijas
Miguel Mercadal
Isabel Anguren (?), su mujer
Jayme Mercadal
Juana Mercadal
Miguel Mercadal
El Doctor Germo. (?) Garcia
Anna María de Moros, su mujer
Anna Garcia, su hermana
Juan de Amada (?)
Catª Sanz, su mujer
Juan Ruiz, viudo
Juan Ruiz
Catalina Plop, su mujer
Simona Ruiz, viuda
Domingo Lou
Iusepe Lou
Gracia Lou, sus hijos
Pedro Garcia
María Lahoz, su mujer
Pedro de Plop
María Moñio, su mujer
Juana Lou, viuda
Estevan Moñio
Catª Canañero, su mujer
Jaime Moñio
Estevan Moñio
Catª Moñio
María Moñio, sus hijos
Lázaro Moñio, viudo
Franco. Pérez
Juliana Castro, su mujer
Juº (¿Juan?) Pérez
Franco. Pérez
Antón Pérez, sus hijos
Domingo Navarro
Anna Lacueba (?), su mujer
Anna Navarro, su hija
Blas de la Torre
Damiana Buition (?), su mujer
Mathea Buition, su herª
Domingo Martín, viudo
Juº Martín
Pedro Martín
Iusepe Martín
María Martín
Grazia Martín, sus hijos
Balero Serrano
Mª Quilez, su mujer
Valero Serrano
María Serrano
Colomnia Serrano, sus hijos
[folio 6]
Juan Sanz
Mª de la Cueva, su mujer
Franco. Savio(?)
María Sanz, su mujer
Pedro Briz sobrino de Blas de Latorre; manzevo (?)
Juan de Plop
María Alias, su mujer
Matheo de Plop
Jorge de Plop
Anna de Plop
Geronima de Lop, sus hijos
Pablo Bello, viudo
María Vello
Grazia Vello
Miguel Bello, sus hijos
Miguel Moñio
Anna Bella (?), su mujer
Miguel Alcaine, su criado
Jorge Espin(?)
María Cavezo, su mujer
Pedro Espin(?)
Isabel Spin(?), sus hijos
Juan Castan
Gracia Anguren, su mujer
Pedro Artigas . Corredor
Juanna Navarro, su mujer
Domingo Artigas
Martín Artigas
Pedro Artigas
María Artigas
Anna Artigas
Catª Artigas, sus hijos
Catª Artigas
Miguel Moñio, viudo
María Moñio, su hija
Domingo de Galve, viudo
Domingo de Galve
Anna de Galve, sus hijos
Juan Miguel Gómez
Anna Garzia, su mujer
Gracia Licunia, su madre
Antón del Puche, viudo
Thomas del Puche
Antón del Puche
María del Puche, sus hijos
Juan de Igual, viuda
Hernando Villael Riego (?)
Catª Igual, su mujer
Diego Villael Riego
Juan de Villael Riego
María Villael Riego, sus hijos
Mª Candeal, su criada
Pedro Chavarria
Pierres Himperossa (?), sus criados
Barme [Bartolome] Clemente Mayor
Anna Plop, viuda
Miguel Palacio
Andrés Palacio, sus hijos
Anna Domingo, su criada
Antón de la Hoz, viudo
Anna de la Hoz
Margarita de la Hoz
María de la Hoz
Barme [Bartolome] Artigas, viudo
Franco. Artigas
Maria Artigas, sus hijos
Jayme Serrano
Margarita López, su mujer
Domingo Moñio, su criado
Matheo Moñio
Catª Alvero, su mujer
Polomnia Moñio
[folio 7]
Catalina Moñio
María Moñio
Isabel Moñio, sus hijos
Jaime Moñio
María Artigas, su mujer
Jayme Moñio, su hijo
Isabel Artigas, sobrina
Juan de Arriva
Anna de la Cueva, su mujer |
Juan de Arriva
Jayme de Arrivas
Mª de Arrivas
Marianna de Arriba, sus hijos
Juan Oliveros de .... (?)
Martín de Pedelac (?)
Matheo Rojo
Gracia Serrano, su mujer
Matheo Rojo
Joseph Rojo, sus hijos
Juan Bello
Isabel Diago, su mujer
Juan Andrés Bello
Isabel Bello, sus hijos
Grazia Serrano, viuda
Juan Aznar, viudo
María Aznar
Isabel Anna Aznar
Martina Aznar
Brigida Aznar, sus hijas
Pedro Domingo
María Calvo, su mujer
María Domingo, su hija
Pedro Lou, viudo
Jayme Lou
Pedro (?) Lou
Juº Lou
Domingo Lou
Miguel Lou, sus hijos
María Andreu, su criada
Pedro Martín
Grazia Vitorra (?), su mujer
Pedro Martín
Miguel Martín
Jusepe Martín
Franco. Martín
Juan Martín
Domingo Martín
Juana Martín
Grazia Martín, sus hijos
Jaime Martín, manzevo (?)
Martín de la Torre
Agueda Latorre, su mujer
Juan de la Torre
Isabel de la Torre, sus hijos
Domingo Martín
Isabel de Cortes, su mujer
Miguel Martín
Mª de Plop, su mujer
Miguel Martín, su hijo
Pedro Artigas
Anna Serrano, su mujer
Juan Domingo, su hijo
Pedro Rojo
Isabel Arnal, su mujer
Juan de Plop
Anna Rojo, su mujer
Juan de Plop
Pedro de Plop, sus hijos
Antón de Plop
Catª Aortin (?)
Mª Plop
Antón de Plop, sus hijos
[folio 8]
Juan Serrano, viudo
Martín Serrano
Juan Serrano, sus hijos
Juan Beltrán
María Laboria (?), su mujer
María Moñio, su hija
Miguel Rojo
Quiteria Ponz, su mujer
Jayme López
Grazia Moñio, su mujer
Anna Ponz, su hija
Juan de Amada
Gracia Sesse (?), su mujer
Barme. de Amada
Barbara (?) Amada, sus hijos
Domingo Palacio, viudo
María Palazio, su hija
Miguel Moñio
María Datos (?), su mujer
Pedro Domingo
María Martín, su mujer
María Domingo, su hija
Salvador Martín, mançevo
Franco. Domingo
María Castro, su mujer
Franco. Domingo, su hijo
Mathias Domingo
Mª Domingo
Grazia Domingo
Pedro Domingo, hermanos
Lázaro Domingo
Isabel Moñio, su mujer
Domingo Martín
María Martín, sus hijos
Martín Serrano
Magdalena Royo, su mujer
Fabian Serrano
Anna Anguren, su mujer
Domingo Serrano
Damiana Serrano, sus hijos
Franco. de Galve
Catª Serrano, su mujer
Matheo Serrano
María Ponz, su mujer
Miguel Serrano
Magdalena Serrano
María Serrano
Anna Serrano
Gracia Serrano, sus hijos
Juan Minguillon, viudo
Juan Menguillon
Blas Menguillon
Anna Menguillon, sus hijos
Jayme Navarro
María Galve, su mujer
Domingo Navarro
Pascual Navarro
María Navarro, sus hijos
Domingo Serrano
María Zurra(?), su mujer
Thomas de Serrano
María Serrano, sus hijos
Isabel Serrano, su hija
Juan de la Torre
Beatriz Gomez, su mujer
Jaime Pastor, viudo
Jaime Pastor
Juan Pastor
Quitª [Quiteria] Pastor, sus hijos
Gracia Huner (?), viuda
[folio 9]
María de Plop, viuda
Miguel Martín
Juan Martín
María Martín, sus hijos
Domingo Beltrán, viudo
Domingo Beltrán
Domingo de Bal
María Velttran
Issabel Velttran, sus hijos
Juan Franco. Garzia
Miguel Moñio
María Armunia, su mujer
Pedro Pérez
Miguel Remirez, viudo
Franco., su criado
Juan Martín
Catª Turra, su mujer
Juan Martín
Domingo Martín
Pedro Martín
María Martín, sus hijos
Geronimo Martín, viudo
Domingo Martín, su hijo
Pedro Liguiñaga
Catª Plop, su mujer
Domingo Liguiñaga
María Liguiñaga
Anna Liguiñaga
Domingo Pérez
Barbara deVal, su mujer
Domingo Pérez, su hijo
Domingo Serrano
Isabel Menguillon, su mujer
Juan Palacio
Isabel Bello, su mujer
Domingo Palacios
Juº Palacios, sus hijos
Miguel Mercadal
Magdalena Hobon, su mujer
Juan Mercadal, su hijo
Isabel Gascon, su criada
Domingo Martín
Barbara Serrano, su mujer
Domingo Martín
Mariana Martín
Barbara Martín, sus hijos
María de Plop, viuda
Antón Cortes
Anna Moñio, su mujer
Domingo Provinzial
Barme. Provinzial
Catª Provincial, sus hijos
Martín Domingo
Margarita del Puche, su mujer
María Domingo, su hija
Pedro Pérez
Isabel Moñio, su mujer
Lucas Pérez, su hijo
Pedro de Nuez
María Bello, su mujer
Pedro de Nuez
Lucas de Nuez, sus hijos
Pedro Bello, viudo
María Pastor, viudo
Pedro Moñio, manzevo
Franco. Anguren
Isabel Domingo, su mujer
Pedro Anguren
Juana Anguren
María Anguren, sus hijos
Pasquala Artigas, viuda
Miguel Anguren
Juan Anguren, sus hijos
Jayme Navarro
Catª Claveria, su mujer
Lucas Navarro
Gracia Navarro
[folio 10]
Jusepe Navarro, sus hijos
Pedro Loron
Pedro Loron
Jaime Loron
Gabriel Loron
Juana Loron, sus hijos
Juan Datos
Benita López, su mujer
Juan Datos, su hijo
Diego Palacios
María Datos, su mujer |
Anna María Palazios, su hijo
Silvestre Serrano
María Magallón, su mujer
Pedro Serrano, su hijo
Juan Andaluz, su nieto
Mª Serrano
Pedro Andaluz
Joseph Andaluz
María Andaluz
Joseph Andaluz, sus hijos
Estevan Castro
Catª Medel (?), su mujer
Isabel Castro, su hija
Lucas Mercadal, viudo
Lucas Mercadal
Mariana Mercadal, sus hijos
Martín de Plop
Grazia Aznar, su mujer
Martín de Plop, su hijo
Luis Alcayde
Anna Beltrán, su mujer
María Beltrán, sobrina
Isabel Candeal, su madre
Mossen Martín Domingo
Martín Domingo
Domingo Domingo
Anna Domingo, sus sobrinos
Pedro Martín
María Artigas
Matheo Martín
María Martín
Andrés Martín
Domingo Medel
Jusepa Arnal
Domingo Medel
Anna Medel, sus hijos
Marco Cortes
Anna Domingo
Juan Cortes
Margarita Cortes, sus hijos
Juan Mercadal
Isabel Jordan
Miguel Mercadal
Juan Mercadal
Martín Mercadal
Agueda Mercadal, sus hijos
Nicolás de Angulo
María de Anellas (?), su mujer
Joseph Angulo, su hijo
Simón Rojo
Magdalena Liguiñaga, su mujer
Magdalena Rojo, su hija
Anna Martín, viuda
Juan Mercadal
María Mercadal, sus hijos
Y Miguel Mercadal. ____
Domingo de Plop
Barbara Artigas, su mujer
María de Plop, su hija
Domingo Estella
Juana Moñio, su mujer
Domingo Destella, su hijo
[folio 11]
Miguel de Torres
Juana Arnal, su mujer
Juan de Torres
Migl. [Miguel] de Torres
Domingo de Torres
Barbara de Torres, sus hijos
María de Plop, viuda
Pasqual Lou
Martín Lou, sus hijos
Lamberto Lou
María Lou, su mujer
Ana Martín, viuda
Fabián Serrano
María Serrano, sus hijos
Miguel Sesse
Bartholomea López
Juan Sesse
Pedro Sesse
Mariana Sesse
Maria Sesse
Anna Sesse, sus hijos
Iusepe de Plop, viudo
Iusepe de Plop
Magdalena de Plop, sus hijos
Mossen Domingo Beltrán
Juan Villuendas
Isabel Iuste, sus criados
Lorenzo Ponz
María Baliente, su mujer
Gabriel Ponz
Barme. [Bartolomé] Ponz
María Ponz, sus hijos
Balero Latorre
Quitª [Quiteria] Beltrán, su mujer
Pedro Latorre, su hijo
Anna Pastor, viuda
Lázaro Martín
Pedro Martín
Juº Martín
Mª Martín, sus hijos
Antón de Ojos Negros
María de Plop, su mujer
Antón de Ojos Negros
María Ojos Negros, sus hijos
Domingo Martín
Mª Val(?), su mujer
Domingo Martín
Barme. Martín, sus hijos
Anna Hernando, viuda
Gaspar Belenguer
Magdalena Ponz, su mujer
Migl[uel] Belenguer
Gaspar Belenguer
Gabriel Belenguer
Juª Belenguer
Anna Belenguer
Grazia Belenguer, sus hijos
Martín Martín, viuda
María Martín, su hija
Juan Jordan
Juana Lorina(?), su mujer
Mossen Juan Martín
Franco. Martín
María Martín, su mujer
Pedro Martín
Franco. Martín
Domingo Martín
[folio 12]
Diego Martín
Mariana Martín
Assenssia Martín
Margarita Martín
Martín Calvo, menor
Anna Lou, su mujer
Mossen Gerónimo Calvo
Luzia Calvo
Juan Alvero
María Rojo
Pedro Lázaro, su sobrino
Martín Calvo Mayor
Catalina Moñio
Juan Calvo
Thoribio Calvo
Martín Calvo
Geronimo Calvo
Franca. Calvo
María Calvo , sus hijos
Phelipe Lagun
Isabel Martín, su mujer
Phelipe Lagun
Matheo Lagun, sus hijos
Jacinto Estella
Gracia Tena, su mujer
Jacinto Estella
Geronima Estella
Grazia Estella
Andrea Estella, sus hijos
Antón Serrano
Margarita Contamina, su mujer
Antón Serrano
Franco. Serrano, sus hijos
Martín Artigas
Juana Moñio, su mujer
Pascual de Nuez
Gracia Palacio, su mujer
María de Nuez, su hija
María Pérez, viuda
Domingo Lacueva, su hijo
María Vardají
Miguel Martín, viudo
Domingo Martín
Juana Martín
Domingo Arnal
Anna Paracuellos, su mujer
Isabel Anna Arnal
Simona Arnal
Domingo Arnal
María Arnal, sus hijos
Jaime de la Cueba
Magdalena Rodrigo, su mujer
Jaime de la Cueva
Anna Moñio, sus hijos
Domingo Pérez, viuda
María Pérez
Joseph Pérez
Barme. Pérez, sus hijos
Juan Maycas
Barbara
Juan Maycas
Domingo Maycas, sus hijos
Martín Moñio, viudo
Thomas Moñio
Miguel Moñio
Martín Moñio
Pedro Moñio
María Moñio
Anna Moñio, sus hijos
Pedro Pérez
Gracia Sese(?), su mujer
[folio 13]
Barbara Pérez
Isabel Pérez
María Pérez
Isabel de Grazia, viuda
Isabel Alhambra, viuda
Pedro Palazios
Isabel Serrano, su mujer
María Amada, viuda
Juana (?) Estella
María Estella
Pedro Estella, sus hijos
Barme. Alhambra
Grazia Martín, su mujer
Catª Alhambra
Quitª Alhambra
Magdalena Alhambra
Gracia Alhambra
María Alhambra
Anna Alhambra, sus hijos
Miguel Mercadal
María Garzia, su mujer |
Digo yo, Fr. Frco. Hortolano Prior del Convento de S.
Vie [Vicente] Ferrer y Sta Lucía de la orden de Pred... (?) de
la villa de Montalvan que: Admito a todas las gracias, indulgencias y privilegios
de la cofradia del Smo. Nombre de Jesús, a todos los
q están iscrictos en este libro asta aquí,
y assi lo firmo, en Blessa, oy el primero de enero de 1631.
Fr. Fr.co Hortolano
Prior
Final del manuscrito de cofrades de 1631

El contexto histórico
Deben imaginarse someramente a los habitantes del
pueblo en un lejano año de 1631, durante el reinado de Felipe IV,
un rey que no gobernó, ya que lo hizo el válido Conde Duque
de Olivares, un imperialista que llevó a perder las guerras, las
paces y las unidades que otros habían ganado. Estaba próxima
a llegar la guerra contra Cataluña. Como consecuencia de la revuelta
catalana, Aragón se convertiría en zona de frontera y paso
de efectivos militares.
En Blesa todavía no se había edificado la iglesia actual,
rezaban ante el retablo que hoy está expuesto en el Museo de Zaragoza,
el pueblo estaba integrado en la Comunidad de aldeas de Daroca y la principal
dedicación de sus habitantes sería la agricultura y la ganadería,
afectada seguramente por una fuerte sequía que hubo entre 1629 y
1631. Tampoco sería la cofradía del Dulcísimo Nombre
de Jesús, la única a la que pertenecerían blesinos.
Por las visitas pastorales sabemos que en esas décadas iban los
blesinos a la ermita de Nuestra Señora del Carrascal, en Plenas,
y que de aquella Cofradía de Nuestra Señora del Rosario formaban
parte cofrades de Plenas, Moyuela, Monforte, Loscos, Mezquita, Blesa, Otón
y el Villar de los Navarros(1).
Por el padre Faci sabemos que al menos en 1585 ya existía la Cofradía
de la virgen de la Aliaga, a la que pertenecían gentes de todo
Aragón, aunque la ermita fuese de Anadón, Blesa, Cortes,
Huesa, Josa, La Hoz, Maicas, Muniesa, Plou y Segura(2).
Disponemos de varios censos históricos, irregularmente espaciados,
que pueden considerarse más orientadores que exactos, pero Pascual
Diarte, estudioso de la Comunidad de Daroca, considera que algunos de ellos
no son fiables(3)
salvo los siguientes, que aún así podían estar por
encima o por debajo de la realidad.
| Censo | |
| 1495 | 125 fuegos |
| 1510 | 87 fuegos |
| 1646 | 187 fuegos |
| 1713 | 192 vecinos |
| 1797 | 244 vecinos |
| 1857 | 1292 habitantes |
Si no está familiarizado con los censos antiguos debe saber que
los fuegos o vecinos son el equivalente a casas u hogares. El más
próximo a los años de que vamos a hablar es el de 1646 que,
con 187 vecinos equivaldría a una población estimada de unas
842 personas, salvo que sean ciertas las conclusiones a que me lleva el
estudio de este nomenclador histórico.
Del análisis de los cofrades podemos obtener la siguiente información
básica:
- Los 660 cofrades inscritos en esta cofradía podrían representar
el 78% (con una oscilación del ±9%) de la población
blesina, estimada en 842 personas.
- Podemos considerarlo como lo más cercano a un censo de población
que tendremos nunca de esa época, porque los censos oficiales se
limitan a registrar a los vecinos sin reparar en su nombre, lo que en la
practica son los cabezas de familia. En esta lista, en cambio, podemos
leer los nombres de los padres, esposas e hijos y obtener información
sobre las familias de Blesa en esa época.
- El listado está redactado por hogares y en la mayoría de
los casos consta quién es el cabeza de familia, la mujer, hijos, sobrinos,
madres, criados, mancebos(4),
además de los cuales constan un doctor, un corredor(5)
y cinco mosenes.
- De los 660 cofrades, 358 son hombres (54%) y 302 mujeres.
Las relaciones familiares y oficios
Analizando la lista, y completando los parentescos
que no constan con los que por lógica les corresponden, podemos obtener
esta relación.
| Parentescos
o razón |
| Hijos | 311 |
| Vecinos | 131 |
| Esposas | 126 |
| Viudos | 27 |
| Viudas | 21 |
| Criados | 12 |
| Hermanos | 7 |
| Sobrinos | 7 |
| Mancebos | 5 |
| Mosenes | 5 |
| Madres | 2 |
| Nietos | 2 |
| Corredor | 1 |
| Doctor | 1 |
| Inclasificados | 2 |
| TOTAL | 660 |
Podríamos calcular el número de cabezas de familia (o
vecinos) inscritos en la cofradía sumando el número de vecinos,
viudos, viudas(6),
mossenes(7),
el doctor y el corredor, o sea, todos los que presuponemos que son titulares
de sus casas. Suman 186, lo que se queda muy aproximado a los 187 vecinos
que aparecerán registrados en el pueblo pocos años después, en 1646.
Este dato se basa en la hipótesis de que cualquier persona registrada
en la cofradía como hijo, lo es porque sigue viviendo en el seno
de su familia paterna. Es lo más lógico, y se vería
apoyado por la escasa presencia de madres (así nominadas) en la
lista de la cofradía y una gran cantidad de viudas o viudos. Así,
cuando la mujer vive como dueña de su propia casa figura como viuda,
aunque tenga hijos, pero hay dos casos en que figura como madre, bajo el
nombre del hijo y esposa, dando a entender que habita en la casa de quien
encabeza el hogar.
También podemos colegir del estudio de la lista que casi todos
los vecinos (propietarios de una casa) estaban casados o lo habían
estado (viudos o viudas), lo que hace suponer que los hijos se independizaban
de la casa paterna para contraer nupcias y formar una familia. El porcentaje
de viudos y viudas, a la vista de las cifras, es del 25% de los vecinos,
pero como entre los matrimonios están ocultos todos aquellos blesinos
casados en segundas o posteriores nupcias podemos presuponer un índice
aún mayor.
Hay doce criados en la cofradía (6 hombres y 6 mujeres).
La mayoría de las familias que tienen criados tienen uno sólo,
salvo Mosén Domingo Beltrán que tiene a uno de cada sexo
y a Hernando Villael Riego y su mujer Catalina Igual que
tienen tres, tantos como hijos. También aparecen cinco mancebos
cuyo matiz diferencial con los criados se me escapa por el momento. Seguramente
vivían con la familia para la que trabajaban pues aparecen agrupados con ellos.
Número de integrantes de cada unidad familiar
En cuanto al número de habitantes de
cada casa, la mayoría de los estudios que se hacen por aproximación
han llegado a la regla empírica de multiplicar por 4,5 el número
de vecinos como media de integrantes de un hogar (padre, esposa, más
dos o tres hijos o quizá algún ascendiente). Con esa media,
científicamente aceptada, es como hemos supuesto que Blesa contaría
con unos 842 habitantes en 1642. Con este nomenclador en nuestras manos
podemos aportar un estudio más aproximado de este aspecto concreto.
Si mis suposiciones sobre el número de vecinos no están
muy erradas, los 660 cofrades distribuidos en las casas de los 186 vecinos
calculados ofrecen una media de 3,55 personas por hogar. Como todas
las medias, no es aplicable a casos concretos, porque hay vecinos que aparecen
inscritos solos (muchos viudos) o en compañía de su mujer,
y otros matrimonios tienen cinco o más hijos o parientes a su cargo.
Una hipótesis esperanzadora: ¿Es posible que la práctica
totalidad de la población estuviese en esta cofradía?
Lo cierto es que este cálculo, que no puede estar
muy desviado, por los datos que nos ofrece la relación de cofrades,
rebaja casi en una persona la media por hogar generalmente aplicada.
Si aplicamos esta media de 3,55 personas por hogar a la población
oficial de Blesa en 1646 (sólo doce años posterior a esta
lista) de 187 vecinos vemos que corresponden a 664 habitantes y no a
842. Esa cifra es, lógicamente, casi idéntica al número
de cofrades: 660. Ignorando el pequeño crecimiento o decrecimiento
vegetativo que se produciría en tan breve periodo de tiempo en
años sin altibajos, ¿es posible que la práctica
totalidad de la población estuviese apuntada en una cofradía
religiosa local?
El contexto histórico es favorable a esto aparentemente. Lejos
quedó la expulsión de la población judía, pero
muy próxima está la expulsión de los posibles moriscos
del lugar y las necesarias muestras de fervor religioso que quizá
debiera representar todo cristiano para distinguirse de los cristianos
nuevos (aquellos musulmanes convertidos por la fuerza de un decreto). Por
tanto, toda la población de Blesa debería ser declaradamente
católica. Pero es que, si suponemos que gran parte de la población
era miembro de la cofradía del Santísimo Nombre de Jesús,
aquellos casos aislados, ya fueran individuos o familias, que no se inscribiesen
quedarían bajo el punto de mira social y religioso. ¿Por
tan poco habrían de atraer sobre ellos la atención de los
vecinos, o quizá de un malintencionado testimonio ante la, aparentemente
lejana, Inquisición?
El problema de los hijos menores
Otra excelente oportunidad que nos podría
brindar esta lista de cofrades es la de evaluar el número
de hijos de los matrimonios. Pero no podemos saber si entre los
cofrades aparecen inscritos hijos desde la más tierna infancia
o sólo a partir de la primera comunión, o incluso desde
la mayoría de edad, aunque esto último me parece descartable.
Estudiarlo sin tener esa certeza devolvería unos resultados sin
ningún valor, porque, además de la duda planteada, hemos
supuesto que los hijos que se independizan ya no figuran en la casa
paterna, por lo cual, estudiando los hijos inscritos por cada hogar
sólo contaríamos los que están en un grupo de edades
entre la infancia y la pubertad.
Este es, desde mi punto de vista, el punto endeble de la hipótesis que
planteaba antes, respecto a si todos los blesinos estaban inscritos. No sabemos
si están apuntados todos los hijos. Si por ejemplo no constasen los
menores de 8 años(8)
podríamos estar ignorando a un gran porcentaje de población que
sin duda elevaría la media de 3,5 personas por hogar. Por ejemplo, con
los datos de una situación paralela(9),
si suponemos que no están inscritos en la cofradía un 20% de la
población, correspondiente a niños menores de ocho años,
estos supondrían 165 habitantes más, lo que sumado a los 660 da
825 y una media de 4,4 personas por cada casa, igual a la media "oficial".
Estudio de los apellidos
Estudiando los apellidos de estos blesinos podemos
encontrar o rastrear a supuestos antepasados, aunque confirmarlo esté
fuera de nuestro alcance por la destrucción de los archivos municipales
y parroquiales. Al menos sabemos qué familias están o no
están representadas.
Lo primero que observamos es que en aquella época la mayoría
de los vecinos sólo conserva un único apellido, el paterno.
Son únicamente cuatro, miembros de una misma familia, los que tienen
dos apellidos, los Villael Riego, lo que quizá denote
cierta preeminencia, apoyado por el hecho de que esta familia compuesta
de matrimonio y tres hijos tiene tres criados.
Por alguna razón no constan los apellidos de dos mujeres y dos criadas.
Para estudiar la frecuencia de los apellidos y los nombres he aplicado alguna
regla unificadora de la ortografía en varios casos. En la siguiente clasificación
he unido muchos que sólo se diferenciaban en la grafía a causa de
una z por c (Garzés/Garces; Garzia/Garcia), la b
por v (la cueva/Lacueba; Vello/Bello; Beltran/Velttran) porque
muchas veces el padre está inscrito de una forma, pero para alguno de los
hijos está cambiada(10).
También ocurre el cambiar un apellido de singular a plural dentro de la
misma familia (es el caso de los Arriva, Arriba, Arrivas). Las preposiciones
que anteceden a los apellidos también son una fuente de heterogeneidad
de estos, como en el caso de los de origen toponímico, (un padre aparece
como Estella y su hijo Deestella). También vemos que cambia
algún apellido al faltar la u del grupo gu, pasando de Liguiñaga
a Liginaga, pero esto quizá sea achacable a una falta de ortografía
del original.
Con las agrupaciones detalladas nos quedan 130 apellidos diferentes
que tienen las frecuencias que puede ver en la tabla siguiente:
| |
Apellido |
Frec. |
% |
Acum. |
| 1 | Martín | 68 | 10,37% | 10,4% |
| 2 | Moñio | 49 | 7,47% | 17,8% |
| 3 | Serrano | 41 | 6,25% | 24,1% |
| 4 | de Plop | 35 | 5,34% | 29,4% |
| 5 | Domingo | 26 | 3,96% | 33,4% |
| 6 | Lou | 19 | 2,90% | 36,3% |
| 7 | Mercadal | 19 | 2,90% | 39,2% |
| 8 | Artigas | 18 | 2,74% | 41,9% |
| 9 | Pérez | 18 | 2,74% | 44,7% |
| 10 | Calvo | 13 | 1,98% | 46,6% |
| 11 | Navarro | 11 | 1,68% | 48,3% |
| 12 | Palazios, Palacio | 11 | 1,68% | 50,0% |
| 13 | Estella | 10 | 1,52% | 51,5% |
| 14 | Rojo [Royo] | 10 | 1,52% | 53,0% |
| 15 | Anguren | 9 | 1,37% | 54,4% |
| 16 | Bello | 9 | 1,37% | 55,8% |
| 17 | Beltrán, Velttran | 9 | 1,37% | 57,2% |
| 18 | Ponz | 9 | 1,37% | 58,5% |
| 19 | Alhambra | 8 | 1,22% | 59,8% |
| 20 | Arnal | 8 | 1,22% | 61,0% |
| 21 | Sesse | 8 | 1,22% | 62,2% |
| 22 | Belenguer | 7 | 1,07% | 63,3% |
| 23 | de Nuez | 7 | 1,07% | 64,3% |
| 24 | Garcés | 7 | 1,07% | 65,4% |
| 25 | Aznar | 6 | 0,91% | 66,3% |
| 26 | de la Cueba, de la Cueva | 6 | 0,91% | 67,2% |
| 27 | del Puche | 6 | 0,91% | 68,1% |
| 28 | Garcia, Garzia | 6 | 0,91% | 69,1% |
| 29 | Liguiñaga | 6 | 0,91% | 70,0% |
| 30 | Pastor | 6 | 0,91% | 70,9% |
| 31 | Ruiz | 6 | 0,91% | 71,8% |
| 32 | Andaluz | 5 | 0,76% | 72,6% |
| 33 | de Arrivas, Arriva, Arriba | 5 | 0,76% | 73,3% |
| 34 | de Galve | 5 | 0,76% | 74,1% |
| 35 | de la Torre | 5 | 0,76% | 74,8% |
| 36 | de Torres | 5 | 0,76% | 75,6% |
| 37 | López | 5 | 0,76% | 76,4% |
| 38 | Loron | 5 | 0,76% | 77,1% |
| 39 | Castro | 4 | 0,61% | 77,7% |
| 40 | Cortes | 4 | 0,61% | 78,4% |
| 41 | Datos | 4 | 0,61% | 79,0% |
| 42 | de la Hoz | 4 | 0,61% | 79,6% |
| 43 | LaCueva | 4 | 0,61% | 80,2% |
| 44 | Medel | 4 | 0,61% | 80,8% |
| 45 | Menguillon | 4 | 0,61% | 81,4% |
| 46 | Plop | 4 | 0,61% | 82,0% |
| 47 | Sanz | 4 | 0,61% | 82,6% |
| 48 | Torres | 4 | 0,61% | 83,2% |
| 49 | Villael Riego | 4 | 0,61% | 83,8% |
Con tres apariciones por apellido (representando un 0,46% de los mismos
cada uno) tenemos ocho:
de Amada, Espin(?), Laboria, Lagun, Latorre, Maycas, Ojos Negros
y Provinzial.
Con dos apariciones por apellido (representando un 0,3% de los mismos
cada uno) tenemos nueve: Alvero, Amada, Buition (?), Candeal, de Igual,
Deestella, Gomez, Jordan, y Vello.
Los apellidos minoritarios, con una sola aparición (que representan
individualmente sólo un 0,15%) hasta completar los 130 diferentes,
son: Aguilar, Alcaine, Alcayde, Alias, Andreu, Angulo, Aortin (?), Armunia,
Arnaldos, Baliente, Briz, Canañero, Castan, Catalán, Cavezo,
Celedo, Chavarria, Claveria, Clemente, Contamina, Daroca, de Anellas (?),
de Angulo, de Bal, de Cortes, de Grazia, de Lop, de Moros, de Pedelac (?),
de Serrano, deVal, Diago, Galve, Gascon, Hernando, Himperossa (?), Hobon,
Huner (?), Igual, Iuste, La Higuera, Lahoz, Lara, Lázaro, Licunia,
Lorina (?), Losilla, Magallón, Minguillon, Oliveros de... (?), Paracuellos,
Quilez, Remirez, Rodrigo, Salas, Savio(?), Tena, Turra, Val(?), Valiente,
Vardají, Villuendas, Vitorra (?), Zurra (?).
Por este análisis de frecuencias sabemos que un tercio de la
población utiliza sólo cinco apellidos, y que con los doce
más numerosos cubrimos a la mitad de los inscritos. Los apellidos
más comunes en este primer tercio el siglo XVII lo siguen siendo
en la mayoría de los casos hoy en día (Martín,
Serrano, Plou [Plop], Domingo, Lou, Mercadal, Artigas, Pérez, Calvo).
Es muy extraño el caso del apellido Moñio. Fue
el segundo más frecuente con 49 personas (casi un 18%) en la relación
estudiada, pero en las décadas actuales o precedentes no lo guarda
ningún vecino. Si para el año estudiado de 1631 no hubieran
expulsado ya a los moriscos aragoneses, sospecharía que su destino
fue el destierro. Su misteriosa desaparición del acervo de apellidos
blesinos puede que quede por siempre en la oscuridad.
Por el lado contrario, hay apellidos frecuentes en blesinos de la primera
mitad del siglo XX que no aparecen en esta relación de 1631, como
son: Salas (sólo aparece una esposa), Simón, Bartolo,
Allueva, Lomba, Sanz (sólo hay cuatro), Marco, y otros muchos.
Otro aspecto que podemos observar, es que muchos de los apellidos que aparecen con
menor frecuencia son los de las mujeres. Esto puede deberse claramente a que los
hijos no heredan el apellido materno, pero también a que ellas provengan
de otros pueblos vecinos, lo que ha sido una práctica habitual hasta en
la época actual. Sirva como ejemplo el que la única persona apellidada
Paracuellos, un apellido que todos los blesinos a quien pregunto ligan
indisolublemente a Moneva, sea una esposa. No tiene el rango de prueba, pero si
dispusiésemos de listas semejantes a la nuestra para los pueblos comarcanos
se podría estudiar. Aún así, podemos hacerlo con menos precisión
analizando los censos de 1495(11)
donde vemos que ya 136 años antes, hay en Moneva cinco cabezas de familia,
de un total de 42 vecinos, apellidados Paracuellos, por ninguno en Blesa.
En cuanto al significado u origen de los apellidos están claros en muchos
casos, donde abundan sobre todo los toponímicos(12).
En este caso destacan los de Plop y Plop (Plou) que son 39
en total, un pueblo que, al parecer, ha debido dar muchos emigrantes a otros pueblos
de la antigua sesma de la Honor de Huesa.
Estudio de los nombres
Los nombres son más escasos que los apellidos.
Aparecen únicamente 79 distintos, 36 nombres femeninos (para 302 mujeres)
y 43 masculinos (para 358 hombres), pero, por el aplastante dominio de algunos,
comprobamos que esa aparente variedad no existía. La mitad de los cofrades
usaban sólo seis nombres diferentes: María, Juan, Domingo, Pedro,
Ana e Isabel. Con los quince más usuales ya llegamos a tres de cada cuatro
miembros de la cofradía. El cuarto restante se reparte los otros 64
nombres(13).
| |
Frec. |
Nombre |
% |
Acumulado |
| 1 | 99 | María | 15,00% | 15,00% |
| 2 | 58 | Juan, Juan Miguel, Juan Andrés | 8,79% | 23,79% |
| 3 | 51 | Domingo | 7,73% | 31,52% |
| 4 | 46 | Pedro | 6,97% | 38,48% |
| 5 | 42 | Anna, Ana, Anna María | 6,36% | 44,85% |
| 6 | 34 | Isabel, Isabel Anna, Issabel | 5,15% | 50,00% |
| 7 | 32 | Miguel | 4,85% | 54,85% |
| 8 | 26 | Grazia/Gracia | 3,94% | 58,79% |
| 9 | 22 | Jaime/Jayme | 3,33% | 62,12% |
| 10 | 22 | Martín | 3,33% | 65,45% |
| 11 | 21 | Catalina | 3,18% | 68,64% |
| 12 | 15 | Francisco | 2,27% | 70,91% |
| 13 | 14 | Juana, Juanna | 2,12% | 73,03% |
| 14 | 11 | Antón | 1,67% | 74,70% |
| 15 | 11 | Magdalena | 1,67% | 76,36% |
| 16 | 9 | Juº (¿Juan?) | 1,36% | 77,73% |
| 17 | 8 | Barbara | 1,21% | 78,94% |
| 18 | 8 | Bartolomé | 1,21% | 80,15% |
| 19 | 7 | Jusepe/Iusepe | 1,06% | 81,21% |
| 20 | 7 | Matheo | 1,06% | 82,27% |
| 21 | 6 | Gerónimo | 0,91% | 83,18% |
| 22 | 6 | Margarita | 0,91% | 84,09% |
| 23 | 5 | Joseph | 0,76% | 84,85% |
| 24 | 5 | Lucas | 0,76% | 85,61% |
| 25 | 5 | Mariana | 0,76% | 86,36% |
| 26 | 5 | Quiteria | 0,76% | 87,12% |
| 27 | 4 | Gabriel | 0,61% | 87,73% |
Resumo a continuación los minoritarios. Con tres apariciones
por nombre (representando un 0,45% de los mismos cada uno) tenemos nueve:
Agueda, Balero/Valero, Diego, Estevan, Jorge, Lázaro, Pascual/Pasqual, Salvador
y Thomas.
Con dos apariciones por nombre (representando un 0,3% de los mismos
cada uno) tenemos seis: Andrés, Augustin, Blas, Damiana, Fabián y Gaspar.
Y con una sola persona por nombre, hasta completar los 79, aparecen
los siguientes (que representan individualmente un 0,15% cada uno): Andrea,
Angel, Angela, Assenssia, Augustina, Pasquala, Pierres, Polita, Polomnia,
Silvestre, Simón, Thoribio, Bartholomea, Beatriz, Benita, Brigida,
Colomnia, Francisca, Hernando, Jaima, Juliana, Jusepa, Lamberto, Lorenzo,
Luis, Luyssa, Luzia, Marco, Martina, Mathea, Mathias y Pablo.
Sorprende a la mirada actual alguna feminización de nombres masculinos,
debido seguramente a la costumbre empleada hasta hace pocas décadas
de poner el nombre del santo del día al bautizado, independientemente
del sexo del pobre niño, o poner el nombre de algún antepasado
cercano. Así, leemos alguna Jaima, Bartolomea o Martina.
También encontramos la variación en la grafía a que nos
hemos acostumbrado.
También vemos que existe un Pierres Himperossa, del que
sabemos que es criado, por cuyo nombre y apellido podría suponerse
que fuese inmigrante, una constante histórica entre la población aragonesa.
Vemos también que era poco usual utilizar nombres compuestos,
suponiendo que el secretario de la cofradía no omitiese los nombres
compuestos en algunos casos.
Otro aspecto, al margen de los nombres, son sus abreviaturas, como el de
muchos Juº que según pude comprobar en posteriores páginas
del libro de la cofradía corresponde a Juan, un nombre tan corto que
normalmente no se abrevia(13).
Muy extendidas están en el escrito: Franco. (Francisco),
Catª (Catalina), Barme. (Bartolomé), Mª (María)
y Quitª (Quiteria).
Los motes, una consecuencia inevitable
¿Y a qué conducía esta conjunción
del usar un solo apellido, la alta frecuencia de los mismos y repetir
los mismos nombres? Pues a encontrarnos en la Blesa de esa época con:
trece Domingo Martín,
nueve María Martín,
siete María de Plop y Pedro Martín
seis María Moñio, María Serrano, Juan Martín
y Miguel Mercadal.
No descubro nada si digo que la solución a la homonimia pasa por utilizar
habitualmente motes individuales o familiares que identificaran a vecinos. Como
bien dice la Gran Enciclopedia Aragonesa, "la costumbre de prescindir del apellido
en los pueblos aragoneses, hasta hace no muchos años provocaba la aparición
de una especie de patronímico, sobre todo entre los niños (como
en la época romana(15))
a quienes se les conocía por el nombre suyo y el de la madre o la casa"(16),
que de adulto puede pasar a ser "el Royo" si es pelirrojo, o "el Cestero"
si toma un oficio de cierta singularidad. Aún hoy en día se siguen
utilizando por la inercia natural y por el hecho de que la secular endogamia habida
en las localidades pequeñas y medianas provocó que los apellidos,
a pesar de pasar a ser dos, no fueran prácticos como identificador de una
familia, debido a lo extendido de los mismos, incluso entre vecinos sin parentesco.
Esta es una materia a estudiar en Blesa, antes de que se pierda la razón
de ser de muchos de estos sobrenombres.
Javier Lozano Allueva
Diciembre de 2000
Nota del autor: Con posterioridad a este, he publicado en www.blesa.info
otro artículo de igual estructura, pero de 1762, y con un estudio comparado
de la utilización de nombres y evolución de los apellidos, titulado
"Evolución de nombres y apellidos en Blesa 1631-1762".
- Antonio Ubieto "Los pueblos y los despoblados", Anubar Ediciones, 1986.
- Antonio Serrano Montalvo, "La población de Aragón
según el Fogaje de 1495", Institución Fernando el Católico,
Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995.
- Pascual Diarte, en su libro "La Comunidad de Daroca - Plenitud
y crisis (1500-1837)", Centro de Estudios Darocenses, Institución
«Fernando El Católico», 1993.
- Isaac Bureta Anento, "Báguena en el siglo XVIII", publicado
en la revista Xiloca, nº 26, 2000.
- Marta Royo "Latín 1. Lengua y civilización", ediciones
Colihue, Argentina. 1984.
- Enciclopedia Universal Multimedia de Micronet, Edición 2000.
- Gran Enciclopedia Aragonesa 2000. El Periódico de Aragón, 2000.
- Jordi-Xavier Romero, "Apuntes para la historia de Josa", artículo
de "Josa, su tierra y su gente", Oikus-Tau, 2000.
- Juan Ramón Royo García, Evolución histórica
de Moyuela entre los siglos XVI y XIX Cuadernos Pedro Apaolaza nº
10, Asociación Cultural Arbir-Malena, 1999.
- Pascual Martínez Calvo, "Historia de Montalbán y la comarca", 1985.
1.- Juan Ramón Royo, "Evolución histórica
de Moyuela entre los siglos XVI y XIX", pág. 56. (Cuadernos Pedro
Apaolaza nº 10, Asociación Cultural Arbir-Malena, 1999).
2.- Según recuerda la tradición oral y los historiadores,
en el siglo XII o XIII una pastora vio aparecerse a la Virgen en el lugar.
El edificio que vemos ahora es del siglo XVIII, que sustituyó al primigenio.
Pascual Martínez Calvo, "Historia de Montalbán y la comarca",
Cuenca Minera, 1985.
3.- Antonio Ubieto nos proporciona los datos de muchos censos
históricos en sus tres volúmenes "Los pueblos y los despoblados"
(1986, Anubar Ediciones). No obstante, la naturaleza de aquellos
censos era exclusivamente fiscal y era habitual el fraude y la desviación
de los mismos a la baja. Pascual Diarte, en su libro "La Comunidad de Daroca
- Plenitud y crisis (1500-1837)" pág. 74 a 81., llega a la conclusión,
basándose en las tendencias globales de población del reino, que
los que más se ajustan a estas son los que hemos reflejado en la tabla.
A esta hemos añadido el primer censo contemporáneo y riguroso de 1857.
4.- Mancebo tiene el significado general de hombre joven
soltero, pero en algunos oficios y artes es el que trabaja por un salario, y especialmente
el auxiliar práctico, sin título facultativo, de los farmacéuticos.
También el empleado de un establecimiento mercantil, que no tiene categoría
de factor (Diccionario Enciclopédico Abreviado, Espasa, 1975).
5.- Pregonero. Así lo traduce al menos Jordi-Xavier
Romero en "Apuntes para la historia de Josa", publicado en "Josa, su tierra y
su gente", Oikus-Tau, 2000. El significado actual que nos da el diccionario
habla de quien por oficio interviene en almonedas, ajustes, compras y ventas de
cualquier género de cosas.
6.- En este apartado computamos también como vecinos
a las viudas, pues al contar con bienes y casa propios se las cargaba con los
correspondientes tributos y seguramente están contadas como tales en los
fogajes oficiales. No tengo documentación que lo asegure para Blesa,
pero así era en otros muchos Ayuntamientos de la Comunidad de Daroca, por
lo que leemos en un pleno del Ayuntamiento de Báguena (del 28 de febrero
de 1714) donde, tras deliberar si debían pagar "(...) por fogaxes
o conforme los extilos que se practicaban en todos los lugares de la Comunidad
(...), resolvieron que a todos los vecinos que tengan acienda separada y vivan
con unión no se deva cargar más que por un vecino, pero si vivieran
separados aunque vivan en una misma casa, pues cada uno se aprovecha de su acienda,
devan pagar cada uno dichos libros (...)". Archivo Parroquial de Báguena.
(Isaac Bureta Anento, "Báguena en el siglo XVIII", revista Xiloca, nº
26, 2000).
7.- El caso de los eclesiásticos no es igual al de
las viudas. Estaban excluidos de algunos impuestos, pero en los censos
de 1495 de que disponemos, aparecen encabezando la lista de vecinos. Por
lo tanto, los cuento aquí como vecinos.
8.- Las cuentas de documentos que contabilizan almas de
comunión excluyen a los párvulos, los niños de entre 0 y
7 años. Jesús M. Franco Augusto. "Lécera. Una
villa aragonesa en el siglo XVIII", (Ayuntamiento de Lécera, 1991). Pág 15.
9.- En el Archivo Diocesano de Zaragoza se conserva un libro
de "Matrículas de los que han cumplido con Parroquia", de Báguena,
en 1747, más de cien años después del periodo estudiado.
Contabilizan con nombre y apellido 855 feligreses. Pero en este pueblo tienen
la suerte de disponer de otros censos con la edad aproximada de los habitantes.
Saben que les faltan 231 niños menores de ocho años, lo que supone
el 21% de la población de aquel lugar. (Isaac Bureta Anento, "Báguena
en el siglo XVIII", revista Xiloca, nº 26, 2000).
10.- En España, hasta el siglo
XVIII comprobamos cómo existía una enorme libertad al otorgar los
apellidos familiares, lo que desembocaba de hecho en una situación tan
común como confusa: en aquellos tiempos, dos o más hermanos rara
vez coincidían en los apellidos. Enciclopedia Universal Multimedia
de Micronet, Edición 2000.
11.- Antonio Serrano Montalvo, "La población de Aragón
según el Fogaje de 1495", Institución Fernando el Católico,
Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995.
12.- En la Edad Media, el nombre o apellido de la familia
sólo se muestra tardíamente; de hecho, sólo hacia el siglo
XII aparece el nombre propio más la preposición "de" y un nombre
de lugar para identificar a los miembros de la nobleza. Sin embargo, existen
excepciones a este modelo general como lo atestiguan documentos de Aragón,
Navarra, Gascuña y parte de La Rioja y Castilla donde desde el siglo IX
muestran ya un modelo antroponímico constituido por dos elementos: el nombre
y el patronímico (el nombre del padre con una desinencia): Galíndez
[de Galindo], Aznarez [de Aznar], González [de Gonzalo],
Martínez [de Martín] o Gómez [de Gómez],
etc. En el siglo XI en Aragón al menos un 85% de las personas ya
responden a una designación de este tipo, en su aspecto más sencillo
o bien añadiendo el topónimo.
Cuando el sistema de apellidos se afianza en Europa, vemos cómo
éstos se constituyen de manera idéntica, al apelar a varias reglas
de formación. La que más peso tiene es la formación
sobre el topónimo, que en el caso de Blesa siguen siendo la gran mayoría,
con disminución del antiguo uso del patronímico. Se formaron
apellidos en alusión a profesiones (Pastor, Alcayde, etc.), rasgos físicos
( Calvo, Royo, etc.), gentilicios ( Andaluz, Navarro, Catalán,
etc.) o en atención a otros aspectos relativos a su dignidad, moralidad
( Valiente, Sabio), etc., cuando no se trata de simples motes transformados
finalmente en apellidos. Hay que llamar la atención por la ausencia
en Blesa y su comarca de apellidos formados por medio de nombres de santos ( San
Martín, San Baldomero, Santolaya, etc.) más comunes en otros
lugares de la península. Gran Enciclopedia Aragonesa (Edición
2000) y Enciclopedia Universal Multimedia de Micronet (Edición 2000).
13.- Otros estudios sobre la toponimia medieval en el valle
del Ebro ya apuntan a esos mismos nombres como mayoritarios en proporciones similares,
entre 1200 y 1500.
14.- Una de las listas o estados de cuentas termina con el
visto bueno del "Doctor Juan Mancebo Vicario..." que firma Dr. Juº
Mancebo / Vicario y su rúbrica.
15.- Los romanos tenían tres nombres,
que en un principio han sido de uso exclusivo entre los patricios: El Praenomen
(equivalente a nuestro nombre de pila, que se daba exclusivamente a los niños,
y que siempre había sido llevado por alguno de los antepasados; sólo
había 18 praenomen). El nomen (equivalente a nuestro
apellido, terminaba generalmente en -ius y era común a todos los
miembros, hombres o mujeres, de nacimiento libre o libertos). Y uno o más
cognomen (un sobrenombre o apodo que originalmente respondió a alguna
particularidad física o de carácter o algún hecho importante
como una victoria). Por último, los esclavos tenían un solo
nombre, que se refería a su lugar de origen, una particularidad física
o bien era su nombre indígena.
16.- El concepto de "casa" posee diferentes significados,
pero en este contexto se entiende la casa no sólo como familia nuclear
sino como un clan familiar. Se extiende en ocasiones al ámbito socioeconómico
familiar, de donde toman su verdadero significado frases hechas como "ser de
casa rica" o "casa fuerte", "casa de poca monta", etc.
Última actualización: 11 de mayo de 2002
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