Blesa.
La Fiesta del Árbol y del Pájaro
“El día 25, tuvo lugar la Fiesta del Árbol, que fue brillantísima,
contribuyendo a su esplendor el vecindario, que asistió en masa a todos
los actos que se celebraron en honor al árbol.
A las nueve de la mañana, aproximadamente, acudieron los niños
y niñas de las escuelas con sus banderas, Junta local de Primera enseñanza,
y el vecindario, a la iglesia parroquial.
Desde la iglesia, se dirigieron en procesión el párroco, don
Melitón Beltrán, el alcalde, don Felipe
Bartolo, y los concejales, señores Royo (don Pascual),
Calvo, Royo (don Mesías), Castro, Mercadal, Arnal, Serrano y Artigas,
y el secretario don Francisco Negro.
Vocales de la Junta local, doña Rosalía Serrano,
y el señor Juste y los facultativos, don Emiliano
Gómez, don Gregorio Izquierdo y don Gerardo
Agustín, médico, farmacéutico y veterinario respectivamente.
Los niños con su bandera y acompañados del maestro don Julián
Calvo; y las niñas con su bandera y acompañadas también
de la maestra doña Catalina Sánchez.
En la ermita, tuvo lugar una misa cantada, oficiando el señor Beltrán,
quien pronunció elocuente oración sagrada, alusiva al acto.
Después de la misa, la bendición de los árboles, cantando
seguidamente los niños el himno al árbol. Por la tarde, en la plaza
Nueva, se reunieron nuevamente las comisiones ya citadas, y el vecindario.
Los niños y niñas, cantaron varios himnos patrióticos
y el del árbol.
A continuación, pronunciaron discursos los niños Darvin
Artigas, Emilio Castro, Camilo Arnal, Francisco Marco e Isaías
Lon. Y las niñas Rosita Serrano, Antonia Royo,
Amparito Mercadal y María Pérez, siendo
aplaudidos y felicitados alumnos y maestros.
El maestro señor Calvo, pronunció un brillante discurso, haciendo
resaltar los beneficios que proporciona el árbol, y por tanto la importancia
de la fiesta que se celebraba.
El párroco señor Beltrán, también habló
demostrando los beneficios morales y materiales que el árbol reporta, considerándolo
como el bienhechor de la humanidad.
Un niño, puso en libertad un pajarito que llevaba encerrado en una
jaula, para que sirviera de ejemplo, y los niños respeten a los pajaritos,
por ser útiles al hombre y a las plantas.
Y terminó el simpático acto, plantando árboles en las
dos plazas del pueblo, cantando el himno del árbol y distribuyendo el Ayuntamiento
excelente merienda a los escolares”.
A. Murillo
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La información que proporciona
la noticia, en cuanto a miembros del Ayuntamiento y el gran número de funcionarios
que entonces trabajaban en Blesa, es bastante valiosa. Algunos de ellos seguirían
representando un activo papel político en las siguientes décadas,
claves en la historia.
En cuanto a la fiesta en sí, aporta el original detalle que no recordamos
haber leído hasta ahora, de dedicarla también a los pájaros,
una lección importante en una sociedad rural que habitualmente contempla
como un enemigo a cualquier animal que no sea directamente comestible o una herramienta
de labor.
No vamos a entrar a comentar la relación entre el acto popular con tintes
patrióticos, ligados con la gratuita santificación religiosa del
evento, que ya se da por natural y consabida en todo acto pasado donde gravitaba
la influencia de la omnipresente iglesia.
¿Vivirá alguno de los niños protagonistas de aquel mayo
de 1924? ¿Qué merendaron los escolares? ¿Merendarían
todos, o sólo los niños que protagonizaron el acto? ¿Asistirían
muchos blesinos a aquella fiesta institucional del 25 de marzo? A ver si algún
testigo nos cuenta detalles de aquellos días, que el olvido enterraría
definitivamente, si no fuese por estas notas de prensa. |