| BLESA, 24 de
mayo
Sindicato agrícola
En reunión celebrada ayer por la Junta directiva del Sindicato
agrícola, que va a entrar en funciones en esta localidad tan pronto
como el Sr. Gobernador apruebe los Estatutos, hubo nombramiento y distribución
de cargos y trabajos; cambiándose impresiones entre sus individuos
sobre el mejor éxito de la empresa, discutiéndose el medio
más adecuado para llevar a cabo la institución del Seguro
mutuo de caballerías de labor, que es lo que por ahora se cree
de más inmediata necesidad para librar al labrador de la triste
situación en que queda por la muerte de sus caballerías
y al tener que recurrir a la usura.
Se convino en anunciar a las gentes del pueblo la admisión de
socios, y van ingresando, convencidos de los beneficios que ha de reportarles.
También estudio la Junta algunos artículos del capítulo
8.º de los Estatutos, que trata de la Caja de ahorros y préstamos,
que será tal vez lo segundo que en su día establecerá
el Sindicato.
Se ve, pues, que desde que el ilustre canónigo D. Santiago
Guallar se dignó venir a este pueblo a animarnos a todos
con sus conferencias, ha ido creciendo el entusiasmo que ya supo despertar
nuestro digno párroco D. Juan A. Mollat, quien
se desvive por el bien material y moral de sus feligreses.
Fiesta religiosa, comunión, y peregrinación a la
Virgen de la Aliaga
El tercer domingo del corriente mes se celebraron los cultos anuales
al Sagrado Corazón de Jesús. Desde la misa de alba acudían
los asociados en gran número a confesarse para después en
la misa solemne recibir la comunión general, que fue concurrida.
El sermón predicado por nuestro párroco, resultó
elocuente e inspiradísimo como nunca, especialmente al excitar
a sus fieles al amar y devoción al Sagrado Corazón.
Contribuyó mucho al esplendor de la fiesta las guirnaldas, macetas,
ramos de flores, hierbas olorosas que rodeaban a la Sagrada Imagen y al
altar colocadas por las celadoras y algunas señoritas asociadas
con muy buen gusto.
El día de la Ascensión tuvo lugar otra fiesta más
tierna, con semejante o mayor solemnidad que la reseñada anteriormente;
el acto de la primera comunión de 37 niños y niñas,
preparados esmeradamente por el señor párroco y coadjutor,
en especial aquellos que no asisten a las escuelas por atender a sus quehaceres
del campo. Momentos antes de la comunión, el virtuoso párroco
les dirigió la palabra, y al terminar, el niño Fidel
Moreno, hijo del acreditado veterinario de esta localidad, y
la niña Joaquina Artigas, pronunciaron con muchas
gracia y soltura dos sentidas plegarias que emocionaron a los numerosos
fieles que las escuchaban, en especial a los padres y familias interesadas.
Los niños de la escuela, acompañados al órgano cantaron
diversos fervorines al Sagrado Corazón. Dio fin la fiesta obsequiándoles
el señor cura con magníficos recordatorios y plática
en acción de gracias; después aún se los llevó
a su casa y los obsequió de nuevo con un chocolate.
Amenazando lluvia llegó el día siguiente y, como era el
fijado para ir a visitar procesionalmente a la Virgen de la Aliaga, distando
de este pueblos unos 10 kilómetros, aquel regocijo que reinaba
en los corazones, se convirtió en tristeza, temiendo no poder realizar
los festejos preparados a tan venerada virgen, pero sin duda habían
de cumplirse pues la lucida procesión salió y llegó
con fervorosa devoción a su santuario, cayendo alguna que otra
gotita de agua.
La misa de la Bordese, fue cantada muy bien por las Srtas. Rosa
Nuel, Pía Son y las hermanas Ruiz, acompañándolas
otros jóvenes; gustando en gran manera a los vecinos de los otros
pueblos que allí se congregaron, atraídos en su mayoría
por la novedad del sermón que estaba a cargo de nuestro coadjutor
D. Alejandro Gracia, quien por primera vez ocupada la
sagrada cátedra, a la que ascendió visiblemente emocionado,
pronunciando un inspirado sermón.
La comida fue suculenta y al final no faltó el obligado brindis
de nuestro buen amigo de Cortes D. José Serrano,
dirigiéndose a los sacerdotes que ocupaban la presidencia, autoridades
y demás comensales.
Se formó la procesión y después de dar la vuelta
al Santuario y despedirnos de nuestra venerada Virgen con cantos diversos
y el himno de la peregrinación, se verificó el regreso con
igual fervor y devoción que a la ida.
J. Nuel Clos |